Lo que te llevas
- 1Agenda una cita con tu niño interior cada quince días para jugar sin buscar un resultado.
- 2Lleva un journal de recuerdos de infancia y consúltalo cuando sientas que perdiste el propósito.
- 3Deja de comparar tu proceso con el de otros: dibuja, escribe o crea por pura curiosidad.
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Picasso alguna vez dijo, «Todos los niños nacen artistas. El problema es cómo seguir siendo artistas al crecer. [música] Deja de sabotearte ahora. Creadores [música] con Denidalo. Bienvenidos a un tercer episodio de Creadores. Yo soy Deniris Daa. Estoy sumamente feliz de poder acompañarlos y que me acompañen en este proceso introspectivo que se ha convertido este podcast. Eh, también estoy sumamente feliz por los mensajes que me han hecho llegar, que diciéndome que este podcast pues les ha servido, el propósito se está cumpliendo de hacerlos eh llegar a lo más profundo de su ser creador para tratar de evaluarse y comenzar a crear. El mundo necesita hoy más que nunca nuevos creadores, nuevas ideas y nuevas personas que traigan propuestas que nos hagan alimentar el alma. El episodio de hoy eh va a estar muy especial. Quiero recordarles primero mi página web, www.danidalo.
com porque voy a estar cargando algunas eh notas que van a apoyar el episodio de hoy. Está muy hermoso porque habla de algo que yo creo que todos los creadores tenemos a flor de piel y es la infancia.
cómo la infancia funciona como inspiración eh creativa. Muchas veces digamos que las personas que trabajamos con creatividad nos planteamos un poco esa disrupción que existe entre la adultez y el creativo niño, que forma parte muy importante de lo que somos como personas y todos los recuerdos que nos han formado. Un adulto se dice que es el epitafio de un niño y es algo con lo que yo siempre he tratado de luchar porque lo que yo hago y lo que yo escribo está basado muy personalmente en mi infancia. Para mí fue un momento que me marcó de forma fundamental en todo lo que yo estoy haciendo en este momento. Estoy escribiendo o pretendo terminar de escribir un libro que está basado en lo que yo formé desde niña y en todos los recuerdos que formé desde niña, porque creo que ahí es donde está ese consomé de la capacidad creativa con la que nacemos y que puede ser estimulada o no.
Por eso hoy decidí hablarles sobre eh la infancia como método para para inspirarnos y no voy a estar sola, tengo una invitada sumamente especial. Ella es Danielaprieto@chuletaprieto. Hice conexión con ella precisamente hace como un año porque me encontré su maravillosísima cuenta a través de Instagram @ chuletaprieto y hice una
conexión porque creo que Chuleta o Dani al igual que yo, tenemos como este crush por la infancia y por lo que representa y por lo que nos inspira y también creo que ella ha podido transmitir a través de sus dibujos e los colores, toda esa sintonía que existe a través de la de la infancia y que cuando somos adultos nos obligan de cierta forma a desechar porque los adultos deben ser o deben pensar o deben proponer creatividades desde un punto de vista un poco más maduro. O en teoría eso es lo que dicen, pero el episodio de hoy va a tratar de develar que realmente tenemos que estar en contacto con ese niño interior de la forma más e evolucionada posible, ¿no?
Todos nacemos con una capacidad creativa que, como les decía, puede ser estimulada o no. Muchas veces de niños, nuestros padres, lamentablemente, no tienen como esa ese razonamiento para poder manejar los talentos que todos, absolutamente todos, poseemos. La eh eso es una capacidad humana. La creatividad puede ser desarrollada y, por supuesto, que puede ser mejorada. Existen diferentes técnicas para aumentarla, para desarrollar la capacidad creativa con la que venimos. Eh, por lo menos yo creo que todos de forma innata o no, deben tener algún recuerdo de algo que hacían de niños que probablemente abandonaron de adultos porque cuando eres adulto te dicen, «No, tienes que hacerlo de esta forma y tienes que hacerlo bien.»
Eh, yo creo que eh hay muchos que han pasado por el proceso del dibujo, pero cuando somos niños tenemos algo que realmente nosotros no entendemos o no sabemos manejar, que de adulto lo entendemos bastante bien. es la frustración y la culpa. El hecho de compararnos, el hecho de sentir que estamos dibujando algo y que no es igual que el de otra persona, no es algo que sea propio del niño. El niño dibuja, plantea, eh se estimula a través de alguna imagen, alguna vivencia, alguna exploración. Y cuando somos adultos, pretendemos que este proceso no debe formar parte de lo que somos como como
creativos, seamos diseñadores, dibujantes, escritores. Y es una tontería realmente. Yo creo que las personas que han trabajado con algún tipo de manifestación artística y tienen ese niño muy a flor de piel, definitivamente manifiestan una creatividad muy muy distinta. Y es el caso de Daniela. Bueno, eh mi estilo de dibujo es un estilo que llevo creando a lo largo de más o menos 3 cu años y digamos que aparece en mí en en un momento muy importante de mi vida. El estilo personal y el estilo de dibujo son cosas que se van creando, eh, o sea, como que van siendo acompañadas a lo largo de tu vida por muchos diálogos que tienes contigo mismo. Entonces, para mí el el estilo de dibujo siempre representa como una conexión y una conversación que tienes contigo mismo.
los colores que usas, los materiales que usas, lo que es de tu preferencia, habla mucho de de ti como eres, de de de los ilustradores y los artistas. Entonces, el estilo dibujo que yo tengo es un estilo que tiene que ver como por una parte con la infancia, eh los colores que me transmiten, pero también como un lado adulto que explora las técnicas, los
aprendizajes, los conceptos. Entonces es como un poco de ambas. Entonces, mi estilo de dibujo es un estilo que yo, digamos empecé a crear desde hace como 5 años cuando me involucré con el tema de la ilustración de una manera más profunda y como un estilo de vida, podría decirlo. El estilo dibujo que yo manejo, básicamente puede ser reconocido porque me encantan los colores pastel o también como los colores vivos, pero también todos son como muy nostálgicos. Yo siento que mis dibujos son muy nostálgicos y siempre ha sido una motivación las emociones. Eh, yo aprendí a ilustrar gracias a a muchas emociones como la tristeza, la nostalgia y básicamente lo que yo hago con con mis dibujos es tratar de recuperar un poco aquello que ya no puedo tener. Es algo que siempre he pensado. Eh, me gusta mucho dibujar recuerdos o también transformarlos.
Entonces, básicamente es algo que yo hago con todo el amor y y pues creo que se ve un poco reflejado.
Siempre me encantan los retratos, me encantan los recuerdos, me encanta el lápiz, me encanta la posibilidad cromática que me da la ilustración digital y poco a poco voy construyendo muchas cosas a partir como de de que de las decisiones que voy tomando. La ilustración no es una cosa que nace un día y se queda, sino es una cosa con la que tú te enfrentas diariamente, un lenguaje con el que te enfrentas a a decir cómo te sientes y por eso y bloqueo si es como una comunicación constante contigo. Entonces, básicamente es es como lo que yo defino como mi estilo de dibujo. Está cargado como de mis propias experiencias, de mis propios miedos, de mis propias eh felicidades, recuerdos. Y creo que eso sería como yo lo definiría.
Me encantan los colores, me encantan los personajes, los dibujos animados, me encanta recrearlos y ver que que pueden volver a existir, porque para mí eh pues fue muy difícil como como darme cuenta en algún momento que que ya no podía, digamos, tener muchas cosas que tenía de pequeña, pero el dibujo me permite regresarlas de otra manera. Entonces, para mí es eso, es parte de mi estilo y creo que es es lo que logro como de alguna manera eh representar cuando cuando ilustro el desarrollo creador comienza tan pronto como un niño comienza a trazar los primeros rasgos. Yo no soy mamá, pero tengo una hermana que es 13 años menor que yo y viví o acompañé a mi madre en ese proceso, ¿no? De de ver cómo mi hermana quería manifestarse en las paredes de la casa y pintar y mostrar su arte.
Y los papás, obviamente, eso es algo que no saben manejar, aunque los papás millennials ahora eh como que lo entienden un poco mejor y adaptan espacios en la casa para que el niño se manifieste y manifieste como esa tendencia creativa que tiene.
Mi hermana terminó siendo arquitecto y pinta increíble. Creo que mi mamá en ese caso pudo manejar un poco mejor toda esa inclinación artística. En mi caso, pues fue un poco más tardo el proceso, pero igual se logró. Eh, de cierta forma los niños eh comienzan todo este proceso inventando sus propias formas, poniendo algo de sí mismos y además que es una interpretación muy única y maravillosa que viene de forma individual con cada persona. Algo con lo que yo no puedo lidiar ahora que soy adulta es el hecho de que las personas cuando te ven manifestar alguna condición infantil en ti, no hablo desde lo desde lo psicológico, ¿no?
que evidentemente madurar es importante y tener inteligencia emocional también es importante, pero hablo sí de cómo debes comportarte o debes lucir o debes eh incluso tener esas manifestaciones creativas y es como deberías eh deberías escribir algo que sea representativo de tu edad o de lo que la gente está viviendo y resulta que no, que yo creo que todos podemos empatizar artísticamente a través de todas esas vivencias y esos procesos que hemos tenido desde niños y y que hemos pasado, las frustraciones o la forma en que hemos ido explorando nuestro primer contacto con algunos materiales que nos han eh de cierta forma enamorado. Yo recuerdo siempre mi mi primer contacto con la plastilina y no sé por qué estuve
leyendo por allí algunos tratados de psicología que hablaban que nosotros no desarrollamos la memoria como hasta después de los dos años, la memoria consciente porque hay recuerdos que quedan allí, pero hay muchos que se forman a través de relatos que nos hacen pues nuestros familiares y creemos que eso forma parte de la memoria, pero yo tengo muy claro y muy estructurado recuerdos de mi preescolar con con estos primeros contactos de materiales, ¿no? Por ejemplo, a mí me encanta pintar con tempera, cosa que dejé de hacer mucho tiempo, y lo retomé hace poco.
pintar con crellones o pintar con algunos materiales que eran propios de ese momento, porque sentía que no era algo que me pertenecía o por lo menos yo así lo creía, pero realmente todo este proceso exploratorio no tiene por qué e terminar en una obra de arte que no sé que vaya a ser comercial o que vaya a ser eh para complacer a nuestro ego creativo, sino más bien ese proceso exploratorio en sí ya forma parte de tu propio propio proceso creativo que te va a llevar a algo que quizás eh de cierta forma puedas, si es lo que quieres rentabilizar, ¿no? Hay un artista argentino porteño que él ha podido traspolar un poco esa pasión infantil y convertirla en un arte comercial. Se llama Sebastián Iváñez y él ha trabajado algo que es como su marca personal,
llamémoslo así, se llama Rasty Art. Y es una forma muy bonita. Yo creo que todas las personas que de alguna manera han visitado una feria, probablemente en la ciudad donde ustedes estén, alguna vez lo vivieron y hay como todos estos artistas o emprendedores que trabajan como esculturas, Sebastián lo ha hecho así. Él él era coleccionista de muñecos y de Legos y a partir de los Legos hace unos cuadros espectaculares. Y de cierta forma les traía este ejemplo hoy porque creo que es importante recordar que no porque una pasión e sea de cierta forma placentera o te traiga como un momento exploratorio, creativo, tenga que estar desligado de de esa rentabilidad o de ganar dinero a través de eso.
Julia Cameron, que tiene este libro increíble que estoy haciendo mi propia terapia del artista, la del camino del artista que le mencioné en el primer episodio, habla mucho de cómo nosotros nos saboteamos los creadores que estamos de cierta forma bloqueados porque creemos que vivir como un artista es una cosa imposible. Tenemos esa referencia de los artistas del siglo XIX, del siglo XVII, que bueno, murieron pobres y solo después de su muerte su obra fue valorada. Pues resulta que las nuevas generaciones tienen una cantidad de recursos que probablemente esos artistas no y hoy podemos mostrar ese proceso
exploratorio y compartirlo con nuestras personas como yo lo hago a través de este podcast para tratar de estimularlo y encontrarnos a través de ese proceso, ¿no? Yo creo que en todo poeta existe como esa fuente principal de inspiración a través de la infancia, porque además de que guardamos una memoria muy viva de esa infancia, e esa memoria reciente para una persona mayor muchas veces se borra y se borra porque comenzamos a llenar esa memoria con cosas que creemos que tienen que ser mucho más relevantes. Oh, por ejemplo, te preguntan, «¿Qué comiste el domingo?» y quizás ni siquiera te acuerdas, pero hay cosas que están guardadas allí, cosas que te sucedieron a los 7 años, a los 3 años.
Yo las tengo muy muy presentes y creo que soy el vivo ejemplo de esto que les digo, porque hay cosas que no recuerdo que me pasaron hace un año, pero recuerdo lo que me pasó a los 4 años cuando, no sé, mi mamá volvió de Rusia y recuerdo los dibujos que hacía de la ropa de mi mamá. Entonces, son cosas que realmente son una fuente muy clara de inspiración. Si hiciéramos scroll, un scroll imaginario a nuestro a nuestra memoria, vamos a encontrar esos pequeños huecos que han sido de mucha eh de mucha importancia para nuestro crecimiento y para nuestra vida como personas creadoras. Ahí es donde está la clave para inspirarnos. Y por eso yo le preguntaba a Daniela si la infancia representaba algo en su arte. Creo que es una pregunta muy obvia para un
artista como ella, pero quería escuchar específicamente qué era lo que Daniela pensaba. La infancia para mí representa quizás una de las cosas más importantes al momento de ilustrar y más que la infancia es como una reflexión acerca pues de ella, ¿sabes? como que yo pensaba mucho, pues a mí me me enseñan a soñar cuando pequeño, pero cuando grande ya no puedo acceder a ese mismo tipo de sueños porque o cumples tus sueños o cumples otras cosas o cumples con tu trabajo, con lo que sea que te sea asignado, que tengas que hacer, que ya no dependa tanto de soñar, sino de tienes que comer, tienes que trabajar, tienes que responder a ti mismo. Bueno, todas esas cosas empiezan como a cuestionarme demasiado y y me pregunto como, ¿por qué? ¿Por qué tengo que dejar de soñar y de vincularme con las cosas que me gustan?
cuando en [resoplido] realidad pues pues nunca nadie me ha dicho que, o sea, como yo jamás he tomado la decisión de de abandonar las cosas que me gustan, entonces yo extrañé demasiado como una una etapa de mi vida donde sentía mucha tranquilidad, pues tenía otro tipo de problemas, pero la infancia se convierte para mí en una inspiración donde donde tú estás dispuesto a soñar y a explorar el mundo, pero también como que cuando creces ya no es igual. Entonces, básicamente, mis ilustraciones mantienen
el diálogo con mi yo del pasado y mi yo del presente y intentamos como hacer como un intermedio entre entre la infancia y mi vida como adulto joven. Entonces, si obvio, representa algo muy importante para mí, es una fuente de inspiración, sobre todo porque no hay nada como tú tener como ese sentimiento de sorpresa, de sueño, de ingenuidad, de amor como tan genuino. Eh, para mí cortar estas cosas fue algo que me costó demasiado recuperar y gracias a la ilustración pues lo he podido hacer. Es precisamente eso. Cuando nosotros dejamos de soñar, dejamos de vivir. Y no sé por qué en la adultez mucha gente se empeña en que soñar es una cosa estúpida, que tienes que soñar, pero tienes que soñar con los pies en la tierra porque hay cosas del mundo adulto que tienen que pasar y tienes que tener una casa. Creo que todo eso sí es cierto.
Tienes que ser una persona estable, no puedes andar por ahí errante. O tal vez sí, pero yo creo que soñar y explorar el mundo es una cosa que tiene que evolucionar desde la infancia, pero es algo que no podemos perder porque si no simplemente sentimos como que la vida no tiene ningún sentido, como que se perdió esa esencia que sentía, que nos hacía sentir que estábamos aquí presentes, eh, aprendiendo y en constante crecimiento.
Los niños siempre le encuentran un sentido especial a todo y tienen como esa capacidad de asombrarse, de no sé, ver las cosas desde una perspectiva que nosotros los adultos ya damos por sentado y es como, ¿no? Los adultos entendemos absolutamente todas las cosas que pasan en la vida y resulta que no. Muchas veces aprendemos más de ese proceso que los niños tienen y que nos ayuda a imaginar cosas que probablemente sí con esa sabiduría adulta podemos llevar a otro nivel y no que simplemente se quieren el proceso exploratorio o imaginativo. Yo recuerdo una anécdota que mi madre, de las pocas anécdotas que mi madre me contaba sobre su infancia. Eh, la tengo muy presente porque siempre he dicho que en algún momento voy a sacar algo de eso.
Y ella las pocas veces que se sensibilizó sobre eso y que se conectaba con su infancia me decía usualmente cuando estábamos limpiando el patio de mi casa, que ella quería cuando era niña ser una hormiga porque ella se imaginaba el mundo como hormiguitas. Cuando yo vi esta película de querida encogí a los niños y vi La Hormiga gigante, inmediatamente hice la asociación con mi mamá y decía, «Qué increíble podría ser ver el mundo desde esta dimensión.» Y esa anécdota de mi madre con esa película hicieron una explosión creativa en mi cabeza y yo dije, «Wow, sería increíble poder ser chiquitito y ver el mundo desde otra perspectiva.» Y bueno, ahí tuve yo mi propio mi propia mi
propio ejercicio creativo y aún teniendo la edad que tengo, sigo soñando con esa anécdota. Yo creo que el hecho de que nos salga de forma natural cuando somos niños visualizar todo por metáforas o crear combinaciones surrealistas que cuando somos adultos, la voz de adultos nos dice, «Eso que estás pensando es una estupidez. No puede existir, no sé, un unicornio que te venga a traer chocolates al balcón de tu casa. Eso no puede existir. Eso es lo que nos diferencia de las personas que traen propuestas diferentes o que traen cosas que nos pueden haber marcado porque son historias que uno dice, «¿Cómo se le pudo ocurrir esto a esta persona?» Simplemente porque no atrofiaron esa creatividad infantil y la traen nuevamente a su vida adulta. Yo creo que hay muchas cosas que como creadores tenemos que rescatar de nuestra infancia y traerla a nuestra propuesta creativa.
Daniela @chuletaprieto y lo repito muchas veces porque de verdad quiero que vayan a ver lo que ella hace, creo que lo ha sabido manejar bastante bien y utilizar la infancia como una propuesta literal de de arte, una propuesta artística maravillosa y creo que cuando tú la ves de inmediato conectas con esa infancia, con los recuerdos, con esa nostalgia. Y esto fue lo que Dani me dijo. Pues de la infancia yo rescato para mi propuesta [carraspeo] creativa todas las cosas que yo extraño tener o cosas que yo no entiendo por qué no puedo tener a mi edad. Es decir, a mí a uno lo miran raro cuando, por ejemplo, voy a comer helado de payasito y es como, ¿en serio?
Y eso es extraño porque es como hay muchas cosas que están condicionadas solo para la infancia y son las cosas más chéveres porque te permiten como eh estar en ese lado como de exploración creativa, de soñar, pero luego tú ya no puedes, o sea, eres adulto, pero no no no te quitan el derecho, o sea, que nadie te quite el derecho de soñar o de tener las cosas que tú quieres. Entonces, para mí mi propuesta creativa es eso. Es como recuperar todas las cosas que yo quisiera tener, que yo quisiera tener. ropa de niña pequeña que era lo máximo. Tenía ropa de rugrats, tenía una cantidad de cosas super chéveres que pues obviamente ya no tengo, no me caben y yo no tengo idea dónde están, pero las extraño. Entonces digo, como qué pasaría si eso pudiera ser real. No lo puedo materializar tan fácilmente, pero a través de dibujos es casi algo eh ilimitado.
Entonces, la verdad es es algo que yo empiezo a decir me gustan los colores que habían en la infancia, los dulces, todas estas cosas y empiezo a aplicarlas sobre sobre mis propuestas creativas. Crear la nostalgia. Creo que eso va muy ligado a la infancia, ¿no? Porque todo pasado siempre fue mejor. recordar, no sé, el helado que te comías en la salida del colegio, no vas a ver como ningún helado que te puedas comer, porque es que ese helado no sabe helado, ese helado sabe a recuerdos, ese helado sabe a niñez, a tus amigos saliendo del
colegio. Es como cómo podemos utilizar a través de nuestra propuesta creativa los recuerdos de la infancia y llevarlas, en mi caso personal a un libro, a un relato. Toda esa nostalgia se puede volcar a a un nivel creativo interesante. Hay un libro que les quería recomendar que se llama Antología para regresar a la infancia y creo que es como la recopilación perfecta para tener a la musa, a la a la infancia como musa inspiradora, ¿no? Yo creo que todos los escritores en algún punto de su vida quisieron ser Peter Pan y creo que este libro, Antología para regresar a la infancia, lo muestra bastante bien. Somos un montón de recuerdos y los más antiguos son esos recuerdos fundamentales, los que nos han dado un marco, un permiso para desarrollar el resto de recuerdos en nuestra vida, ¿no?
Eh, dice el autor de este libro que la mirada del niño posee algo que todas las sabidurías del mundo han envidiado y esto es completamente cierto. Limpieza, presente, inmediatez, la cierta moralidad y por ende también la falta de prejuicios. Y eso es algo que yo extraño mucho de ser niña, aunque se dice que los niños a veces son crueles porque son no tienen filtro y dicen las cosas como son. Yo creo que los niños a veces terminan recibiendo un poco como esa influencia que como padres o como adultos le podemos entregar, pero el niño per sé no tiene esa construcción social de lo que es bueno o lo que es
malo. Ellos simplemente crean y viven a través de lo que ellos les parece que es divertido o no y de lo que les mueve esa energía creadora. Entonces, creo que este libro Antología para regresar a la infancia es una buena muestra de cómo se recopilan todos los libros que probablemente leímos de niños o que nos hicieron imaginar algo de niños. Y también nos hace recordar un poco cómo no debemos perder nunca esa capacidad de sorpresa e que no las cosas que nos puedan maravillar, el fulgor al instante que poseen los niños, ¿no? Como mira este globo, wow. Y probablemente ese wow guarda una cantidad de ideas que nosotros de adultos creo que es un poco complicado que que volvamos a llegar, pero hay métodos y hay métodos que les voy a comentar al final de este episodio.
También yo le quería preguntar a Daniela, porque me pasa personalmente si hay algo en su proceso creativo que ella haya traído desde la niñez. Eh, en mi caso personal, todo lo que yo escribo viene con la nostalgia de eh quizás la libertad que sentí cuando era niña, como hubo hechos que que me marcaron, que me hicieron sentir como un corto circuito entre mi niñez y la adultez o el niño un poco más grande. Y todo eso yo lo vuelco siempre en los textos que escribo o en los relatos que he escrito y en el libro que estoy escribiendo, porque creo que guarda una parte de mí que usualmente no
le muestro el mundo, ¿no? como la la Deniris Millennial Instagrammer o la Deniris que hace podcast, no lo muestro probablemente como lo muestro en esos relatos porque creo que esa conexión que se tiene con la hoja en blanco o con el canvas cuando vas a pintar algo es momento exacto que te conecta con lo que con tu esencia, con lo que tú realmente eres. Por eso le preguntaba esto si su proceso creativo ha atraído algo desde la niñez. Y también quería escuchar como de la boca de Daniela algunas recomendaciones para que ustedes exploren y comiencen a aplicar. No tiene que ser todo un método supercuadriculado y hacer como, no sé, todas estas nuevas metodologías. Yo escribí hace poco una guía exploratoria que está disponible a través de Denidalo.com que recopila ejercicios que hacíamos cuando niños y que la pueden adquirir cuando quiera.
Y eh por eso Daniela hizo tanto click conmigo, porque de cierta forma tenemos como esta misma visión. Esta pregunta me parece muy chévere porque yo siento que cuando dibujo soy la misma persona que he sido a los 3 años dibujando, 5 años dibujando y creo que yo tengo muchos recuerdos de mí dibujando a mis personajes favoritos de televisión. Yo me ponía muy brava porque yo no podía dibujar como los ojos de las chicas superperosas. Yo no entendía cómo era,
es que eran muy difíciles de hacer cuando yo era pequeña. Entonces, siempre me ha motivado como, o sea, como que traer los dibujos animados a dibujarlos yo misma es como encontrar la manera de que me acompañen o querer estar como en su mundo. Entonces yo creo que eso es lo que más hago. [carraspeo] Lo que más hago es como como qué dibujar mis personajes favoritos. Mi papá me compraba muchas cosas como marcadores y eso y yo dibujaba y dibujaba y dibujaba y pues ya que ya que me acuerdo yo tenía como, o sea, yo siempre dibujé con marcadores hasta que conocí como las diferentes e técnicas.
Yo siempre, siempre, siempre dibuj con marcadores y hasta, o sea, si ven mis primeras publicaciones, ahí están dibujos solo en marcadores, o sea, es como mi técnica favorita de de pequeña y a mí, o sea, ustedes pueden acercarse a las ilustraciones, a mí yo no busco la perfección y el no error en las ilustraciones, yo rayo y si me salgo de la línea me parece superb. O sea, yo no tengo como esa regla de que si está en el borde tiene que estar eh dentro de la línea negra, ¿no? Yoes pueden acercarse a ver mis ilustraciones y pueden darse cuenta como de que a mí no me importa salirme de la línea y que eso no pueda ver ese estético. Yo literalmente siempre coloreo como con amor y si eso se sale pues yo la verdad no lo controlo tanto.
Por otra parte, creo que que uno siempre espera a tener una idea como muy relevante, pero incluso muchos de los dibujos que hago o pienso como cromáticamente cómo me gustaría hacerlos o pienso qué cosas de mi infancia me han gustado, he dibujado como por ejemplo cómo se veía una piñata en en mi memoria, como se veían como las fiestas que me hacían cuando pequeña de memoria y, incluso hacerlo de memoria es como increíble. O sea, yo creo que uno más bien debería más como desatarse de la idea de que va a ser un buen dibujo o va
a ser un mal dibujo y intentarlo y hacerlo. Entonces, yo creo que uno puede explorar desde cosas tan básicas como mi comida favorita de pequeño, una historia de pequeño, hay tantas hay tantas cosas, o sea, si nada más el dulce favorito, un recuerdo, la mente está tan llena de recuerdos y de cosas super chéveres que yo creo que que es eso que uno debe estar en en pro de recordar y y dejarse como llevar también como por pues porque salga lo que tenga que salir, o sea, no hay nada más más triste como que uno se limite a a no dibujar o a no querer hacerlo porque cree que va a salir mal y es algo que me pasó mucho tiempo. Entonces yo, o sea, para explorar, dibujen con con el material que más les gustaba, con crayolas, con pintura.
Hay cosas que uno uno disfrutó demasiado y que a veces no está como como preparado para recuperarlas, pero es algo que es increíble y y les puedo asegurar que si si ustedes tienen recuerdos incluso buenos o malos, el el hecho de exteriorizarlos también es como muy chévere, muy chévere dibujarlos y nada, como hacerlo como por curiosidad y
y si, o sea, Bueno, realmente como que es es el dibujo siempre va a ser una conversación como con uno mismo y luego para otros y eso es lo que importa, como como contarnos algo a nosotros mismos, como ay, oye, ¿te acuerdas de esto que comíamos? Como hablar con uno y esas cosas. Yo hago eso y me acuerdo, por ejemplo, de que mi papá siempre me empacaba la lechera. Entonces yo siempre, o sea, hice un dibujo específicamente de eso y ya siempre intento [carraspeo] como vincular esos recuerdos, por más simples que parezcan. Y después de escuchar eso, yo creo que la pregunta que tenemos que hacernos es, ¿cómo podemos hacer la mutación de adulto sin matar al niño? Ser adulto no significa ser una persona seria o superestructurada.
Muchas personas critican a gente que ven eh, no sé, que todavía juegan con muñecos y es como está ese insight de que no, que si juega con muñecos una persona inmadura o si colecciona juguetes o si hace fotografías con juguetes una persona que que probablemente no sé, no te va a brindar como esa experiencia de adultez. Y me parece que es un prejuicio bastante ilógico, porque las personas que yo he conocido, que tienen ese contacto con la infancia, son las personas más hermosas, más sensibles y más nobles que es conocido y además que tienen también como un humor particular y te hacen sentir cosas que que usualmente no
encuentras como en cualquier persona. Una persona creativa siempre reúne las siguientes características y no lo digo yo, lo dice un estudio que realizó la Universidad de Penlvania. Son personas que son sensibles, fluidas, tienen mucha flexibilidad y esto es algo que los adultos pierden y sobre todo ese cliché que dicen que cuando los viejitos, pues cuando las personas están viejitas son super tercas. Esto es muy cierto. Las personas que envejecen mentalmente son personas que no aceptan ninguna propuesta distinta a la de ellos, ningún punto de vista diferente a los de ellos, porque hm lamentablemente creo que esa adultez super eh rígida te hace creer que lo conoces todo y que cualquier otra persona no puede saber algo distinto a ti, eh, o tener un punto de vista diferente al tuyo. Por eso este estudio nos hablaba de que la flexibilidad es una cualidad muy importante del creativo.
originalidad, por supuesto. Y la originalidad me atrevería a decir que a veces es un poco, entre comillas, subjetiva, porque yo me debato a veces entre decir que todo está hecho y las propuestas nuevas, pero yo creo que la diferencia de de ser original o no viene dado de esa flexibilidad también y de esa sensibilidad que tú tienes para que algo que ya está preestablecido le des un nuevo enfoque. Y eso simplemente creo que se logra a través de el ser creador.
La capacidad de redefinir va muy ligada también a lo que les estoy comentando. La capacidad de abstraerse, y esto es sumamente difícil, ¿no? Como de cerrarse y volverse una miniatura, esa hormiguita que mi mamá se imaginaba para repensar el mundo desde otra óptica y volver a construirlo a partir de una visión distinta. Eh, la capacidad de síntesis y la coherencia en organizar esas ideas. Esto es lo que nos dice la Universidad de Pennsylvania, que debe tener un o que tiene un creativo. Yo creo que la gente que creció en los 90 tiene una ventaja por encima de de otras eh generaciones, aunque cada generación tiene su estímulo. Yo admiro mucho a los tiktokers.
De verdad que hacer un TikTok es bien complicado y tener esa capacidad de síntesis en un minuto o en unos segundos poder contar una historia o poder tener un storytelling o poder incluso hacer que la gente vuelva a tu cuenta para seguir la historia es una cosa que realmente es muy de esta generación y adaptarnos o de construirnos para poder entenderlos es una cosa que de verdad es de sabio. lo intento, pero creo que mis TikToks todavía dan mucho de qué hablar, pero pero bueno, creo que que los millennials tenemos algo maravilloso, ¿no? Y es que crecimos en una generación que en el cine específicamente, que es algo que a mí me apasiona mucho, e pudo ver
historias que hoy no, hoy creo que hay otro tipo de cine, hay otro tipo de consumo audiovisual que es la generación de nosotros no tuvo y eran esas películas que estoy segura que los van los marcaron como los Gremlims o Querida Encogí a los niños o Matilda o películas que obviamente hoy son e producciones de culto y que muchas veces las generaciones de ahora las adoptan como algo cool o como algo maravilloso. Pues estas películas realmente no surgieron de la nada, surgieron de un autor eh inglés, él se llama Roal D.
Yo les confieso que yo no conocía a este autor, pero obviamente he consumido todas sus obras sin saberlo y él fue la mente creadora, la mente responsable de clásicos infantiles y juveniles que fueron capaces de reunir eh en torno a a sus páginas a diferentes generaciones, específicamente la de los 90, porque creo que el hecho de que los pudimos eh consumir a través de películas que veíamos en el cine o en la televisión hizo un cambio increíble, un un dato curioso de este autor que De verdad les invito que lo que lo conozcan porque tiene unas historias maravillosas. Es que el día internacional del chocolate fue establecido gracias a él porque él es el escritor de la fábrica de chocolates de Willy Wonka y era algo que yo decía, «Wow, o sea, no puedo creer
que de una solamente eh pudieran salir historias como Charlie, la fábrica de chocolate que le escribió en 1964.» Y bueno, todas esas generaciones de de lectores pudieron tener toda esta inclinación y pudieron soñar a través de él. Pero también los 90 fue algo importante porque lo vimos a través de diferentes películas, incluso del 2000, que fue la que hizo Johnny Dep. Eh, Matilda, el gran gigante, que esta película la han hecho hace poco. Mi amigo el gigante se llamaba la película o no sé si ustedes recuerdan esta historia que me parece impresionante para poder ilustrar un poco esta idea de de cómo los niños visualizan ciertas cosas. La película se llama Las brujas, fue escrita en 1983 y la protagonista era Angélica Houston. Me imagino que se se acuerdan de esta película que era como la abuela con su niño o que lo convierten en ratón, las brujas malvadas.
Y es como nosotros desde desde que somos pequeños tenemos esa imaginación de pensar que existen brujas y que lucen de esta forma y que pueden hacer estas maldades. Y todo esos miedos, todas esas ideas y todas esas estructuras mentales sirven para crear historias como las que escribió este autor Roald Dall, que de verdad fue un novelista, cuentista, poeta, guionista, él era galés y de ascendencia noruega
que nos hizo soñar de una forma espectacular. Por eso, en este episodio quería hacerlos pensar y hacerlos recordar quiénes fueron, cuál es la esencia creadora que ustedes traen desde niños para que comiencen a trabajarla desde ya y no desperdiciarla, porque eso es una cosa que está ahí. Por eso le preguntaba a Daniela, cuáles son esas cuatro recomendaciones para los creadores que escuchan este podcast y que quieren desarrollar sus propuestas creativas usando la niñez como inspiración. Eh, bueno, en cuanto a las recomendaciones para para la gente creadora que que quiera desarrollar sus propuestas, pues es una opción o no eh evocar a la niñez, pero también lo más [carraspeo] importante y yo creo que va para cualquier tipo de creador, es como no comparar los procesos de otros con nosotros.
Es decir, es como, bueno, hoy voy a hacer mi primer dibujo y me comparo con esta persona que lleva un recorrido de 3 años y digo, no puedo ser como él. Es la parte más difícil de de empezar a a dibujar, porque es que para mí compararse es quizás el tropiezo más fuerte por el cual muchos tenemos que pasar, pero cuando tú dibujas y eres consciente de tu propio proceso, lo disfrutas más en vez de si te comparas. Eh, y ser muy sincero, ¿no? Si a la
gente le gustan los gatos y bueno, lo que sea, no sé, le gustan los perros, le gustan eh los dibujos de películas, pues tienes que ser sincero con tus intereses y saber si pues si a ti no te gustan los perros, no tienes por qué hacerlo. Entonces es como eso, eh, ser sincero con uno mismo, dejarse llevar como por por el dibujo y y así uno empieza a encontrar cosas, pero eh también ser consciente de de los límites que tenemos. Yo sé que para muchos dibujar es algo que nos enfrenta a nuestra autoestima, porque siempre pensamos como esto está bien, esto está mal, esto no tiene proporciones, esto no tiene nada que ver, esto y en realidad no se trata de eso. En realidad pues si tú quieres tener la libertad de dibujar, perfectamente puedes hacerlo y acepta que hay muchas cosas que aún faltan por aprender, eh, y eso no está mal.
Yo creo que es básicamente y en cuanto a los dibujos específicos de la niñez como nada, o sea, diviértanse, diviértanse que siempre hay algo que contar de cuando éramos pequeños, de nuestros miedos, de eh de nuestras historias, de nuestra forma de ver el mundo, nuestra comida favorita, hay de todo. Entonces, e pues sería eso. [música] Bueno, yo creo que con todo esto que les
he hablado seguramente eh tienen por lo menos la curiosidad de estimular un poquito a ese niño interior, dejarlo salir y de no sentir que están haciendo algo tonto, algo ridículo. Ese es nuestro creador bloqueado hablando, ese sensor del que habla Julia Cameron diciéndonos, «Eso que estás haciendo es estúpido. No pierdas tiempo en esto.» No, no lo escuchen y comiencen a explorarlo, eh, porque creo que de ahí van a salir muchas cosas. Yo quiero contarles tres de los ejercicios que yo he estado haciendo para estimular a mi niño interior y que espero después que escuchen este podcast, este episodio, ustedes también lo pongan en práctica. Y el primero es la cita con ese niño interior.
Yo creo que todos hemos pasado por ese momento donde, no sé, hemos entrado a una juguetería y es automática nuestra nuestra estimulación, como ver los colores o las muñecas o bueno, los juguetes que sea que les gusten, los Legos o lo que sea. Tener una cita con el niño interior. Evidentemente en este momento no podemos hacer eso, pero probablemente tener algo que nos haga sentir niños de nuevo. un momento de encierro como el que estamos viviendo, probablemente eh la cita pueda hacer vernos todos los clásicos de los 90 que estuve hablándoles durante todo el episodio y tener un maratón sobre eso y tratar de evocar esos recuerdos que nos generaron cuando éramos niños y tratar de hacer esta cita con el niño interior por lo menos cada 15 días y es voy a
tener hoy dos horas para mí donde yo voy a no sé eh comprar en el momento en que pueda salir comprar colores, témperas, creyellones y eso va a ser un momento único. E incluso Julia Cameron habla de retomar, que esto es una una cuestión muy gringa, bueno, por lo menos yo no lo viví, pero tener como la estrellita dorada y cada vez que haces algo bueno en tu vida de adulto, te premias y te colocas tu estrellita dorada. Creo que es algo muy infantil, muy divertido y que de cierta forma nos puede ayudar a ser disciplinados. Otro ejercicio que también quiero compartirles es eh vamos a llamarle mi journal creativo. Yo hace poco lo comencé, yo lo he estado utilizando para otra cosa, ha sido para todos los días me despierto y anoto allí como eh afirmaciones creativas y es como, ¿sabes?
soy escritora, soy muy buena en lo que hago y es como tratar de un poco estimularme y dejar de sabotearme tanto en decir, «Ay, es que esto que estoy escribiendo no es tan bueno.» Entonces es una forma de afirmarlo. Pero yo en este ejercicio quiero que ustedes lo utilicen como un journal creativo para anotar los recuerdos de niños. Todos los días van a notar en ese journal. Lo pueden soportar con recortes, con crellones, con lo que ustedes quieran y tratar de buscar en su interior, en su memoria infantil, esos recuerdos que lo marcaron. Por ejemplo, para mí el recuerdo de mi mamá contándome lo de la hormiguita, bueno, tengo un montón de recuerdos de niña, por muy insignificantes que nos
parezcan, no tiene que tener una estructura, simplemente vamos a escribirlos para tratar de crear nuestra propia Biblia infantil a donde vamos a acudir cuando tengamos un exceso de adultez, cuando sintamos que nuestra vida ha perdido un poco de propósito por todas las responsabilidades de adulto. Vamos a consultar ese libro y estoy segura que nuestro niño interior nos va a hablar a través de nuestras propias palabras. Y por último quiero que hagan un ejercicio que si lo comienzan a hacer les pido por favor que me escriban @denidal o me envíen un DM, me cuenten cómo le va y también para compartirlo a través de de mi cuenta en Instagram y de mis redes sociales para que otros creadores se animen a hacerlo. Así que espero lo hagan. Y es que vamos a tratar de recordar a nuestros salvadores infantiles.
¿Saben que cuando estábamos pequeños siempre había alguien que nos estimulaba y nos decía como me encanta ese dibujo o me encanta la forma en que haces tal cosa o me encanta, no sé? Eh, en mi caso me elogiaban mucho porque siempre he tenido como el don de la palabra, entonces siempre hablaba mucho.
[risas] Creo que no he perdido ese esa capacidad, pero recordar quiénes fueron nuestros salvadores y qué cosas nos decían. Y también es importante recordar a nuestros detractores, porque muchas veces ese ejercicio de la hormiguita es importante hacerlo a nivel mental y recordar que esas palabras que fueron un estímulo de forma negativa para todas nuestras ideas y para todo lo que queríamos venir a hacer este mundo, simplemente fueron palabras y que no significan nada en lo que hoy somos. Entonces, van a ser una lista de 10 cosas que nos dijeron nuestros salvadores de niños y 10 cosas que dijeron nuestros detractores de niños para tratar de deconstruirlo y utilizarlo a nuestro favor en nuestra vida adulta y que esa mutación de adultos a volver hacia atrás como niños eh sea de una forma sumamente valiosa.
Así que espero que el episodio de hoy les haya servido muchísimo, y lo sigan escuchando. Próximamente traeré nuevos episodios. Recuerden por favor entrar a mi página web wwwidalo.com. Le agradezco a todas las personas que se han suscrito a mi newsletter. Estoy enviándoles eh pues cositas interesantes por allí para que sigan estimulando su imaginación y pronto voy a traer eh cosas increíbles en la página. Tengo en este momento colgadas las consultorías creativas. Si quieren hacer alguna idea o no saben cómo estructurarla, pues estoy a su completa disposición. y también esta guía que de verdad les recomiendo muchísimo. Ya he vendido varias, pero si todavía no la han adquirido, pueden comprarla desde cualquier parte del mundo a través de PayPal con ocho ejercicios exploratorios, creativos y además que van a poder eh crear su propia fuente de ideas con todo lo que les he planteado hoy.
Sé que les va a encantar, así que espero sigan allí. No olviden seguir este podcast. Esto fue Creadores. Mi nombre es @Denidalo. Los espero en un nuevo episodio.
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