Lo que te llevas
- 1Haz un mapeo de una semana anotando cómo te sientes en cada paso de tu proceso creativo.
- 2Vuelve a lo que te gustaba de niño: ahí suelen estar los temas que te dan una voz propia.
- 3No esperes tener el equipo perfecto para crear: la mentalidad de carencia siempre encontrará otra excusa.
TranscripciónLee el episodio completo
Esta transcripción puede tener errores en nombres propios y palabras sueltas. Si algo no cuadra, el audio manda.
Qué difícil sería imaginar una vida sin color. Pero hoy tengo una invitada superesecial que vino a ponerle color a las ideas. [música] Deja de sabotearte [música] ahora. Creadores con Denidalo. [música] Bienvenidos a un nuevo episodio de Creadores. Yo soy Denirisda, @Denidalo. Quiero darle las gracias a todas las personas que me han escrito, que me han dado su punto de vista con respecto a este podcast que estoy haciendo con muchísimo cariño para todas las personas que en algún punto de su carrera o de su vida han perdido la inspiración, han perdido la fe en sus ideas y por eso estos episodios. Hoy no voy a darle mucha cháchara a esta introducción porque quiero aprovechar todos los minutos que tengo con una invitada muy especial. Ella es una artista, fotógrafo colombiana. eh, bueno, a la cual ya tengo mucho rato siguiendo en redes sociales y que admiro muchísimo.
La estoy viendo en este momento en una pantalla así supercorida. Y decidí invitarla porque creo que es muy importante que las personas que escuchan este podcast entiendan que la creatividad y sus procesos tienen una forma y unas dinámicas muy diferentes a las que probablemente eh estamos acostumbrados. Yo creo que ella ha hecho
muy bien esta teoría de pensar la eh la coloración, la lo visceral y convertirlo en un proceso y romper ese proceso para tratar de crear un nuevo proceso a través de su arte. Por eso yo quiero darle la bienvenida oficialmente a Paola Rojas. Hola, Paola, ¿cómo estás? Ah, muy bien. No, gracias a ti por aceptar la invitación y bueno, hoy quiero que este episodio sea bien chill. No tengo ninguna estructura. Estuve leyendo y viendo todas las cosas que has hecho y de verdad eh me parece una propuesta increíble, pero más que elogiarte porque yo me imagino que ya te han hecho a lo largo de tienes que 8 o 9 años de carrera aproximadamente, ¿cierto? 8 años. Sí. ¿Te han hecho las mismas preguntas? ¿En qué te inspiras? ¿Qué haces?
[risas] Yo quiero primero que la gente sepa un poco quién eres más allá de lo que probablemente ya he contado sobre ti, porque yo creo que tener una vida como creativo y sobre todo con lo que tú vienes planteando y lo que vienes haciendo es muy complicado. ¿Cómo pasó y cómo llegaste a ser la artista visual que eres hoy?
Uy, tengo una historia larga y una historia corta. Tú me dirás, dame dame la media. A mí me gustan los términos medios. [risas] Bueno, eh, fíjate, yo soy publicista de profesión, eh, pero empecé en este asunto de la fotografía desde antes de entrar a la carrera de publicidad. Básicamente la fotografía para mí era un hobby. Sí. Y en paralelo empecé mi carrera en publicidad. Entonces, digamos que eh en esos años de carrera, pues empecé a desarrollar una carrera como fotógrafa también, ¿cierto? Y cuando ya iba saliendo de la universidad, empecé a trabajar en agencias de publicidad y fui creativa en agencias de publicidad unos años más o menos, eh, hasta que un día dije como, «Bueno, ¿qué estoy haciendo con mi vida?» Ya había tenido como una carrera como fotógrafa, digamos, un poquito más sólida, eh, y me decidí a lanzarme ya como independiente a vivir de todo esto, ¿no?
Eh, esa como un gran resumen a nivel de profesión, ¿cierto? Okay. Lé a esto. Eh, fíjate que ha sido como un proceso de profundizar en mis gustos personales, aunque lo que te acabo de plantear puede sonar absolutamente e cliché, quizá porque mucha gente lo dice, eh, pero no encuentro otra manera de resumirlo un poco si no es así. Entonces yo empecé en fotografía eh en un punto como muy decisivo de mi vida que en ese momento para mí era pues normal, pero en este momento digo como ah claro se estaban desarrollando cosas muy interesantes que me permitieron empezar a explorar esos gustos bien extraños con historias personales. Okay. Entonces te cuento ahí qué historias. La primera, fui eh cristiana toda mi adolescencia de los 13 años a los 18.
Wow. Decisión propia. Mi familia nada que ver. Eh, mis amigos nada que ver. Eh, creía yo que era como mi verdad absoluta, cosa que claramente no creo ahora, pero digamos que el punto acá no es la religión, sino eh a profundidad, digamos que toda la incidencia que tuvo en dos cosas principales, en mí, en mi expresión como persona, en mi identidad, en cómo yo me identifico y en cómo percibo mi cuerpo y mi sexualidad. Y esos dos temas, esos tres temas, ¿cierto?, en ese momento decisivo, pues hizo como una explosión en mi cabeza porque yo dije, no sé, o sea, imagínate tener una adolescencia completamente reprimida y empezar a salir y decir, ¿quién soy yo? No soy esto que que me inventé o que me dijeron que yo era, ¿cierto? Me sentía eh sin expresión propia, ¿cierto? E y empecé ahí a trabajar la fotografía como un hobby porque me gustaba la imagen. Sí.
Y después de un tiempito dije, «No, pues yo necesito hacer una imagen de mí misma, sí, para mí, para nadie más.» Y empecé a autorretratarme. Eso fue por allá en el 2000 14, 2013. Ya llevaba un tiempo igual trabajando en fotografía. Ya empecé la he empezado la carrera de publicidad, eh, y se empezaron a mezclar un montón de cosas que en este punto, de verdad, y justamente ayer yo pensaba en eso, yo dije, «¿Cómo hice para llegar acá?» pasa, no entiendo por qué tantas cosas se meclaron de esa manera tan extraña, porque como te digo, yo soy publicista, entonces tengo una visión muy de publicista total y de y de persona que se ha autorretratado y que ha cambiado su percepción de su propio cuerpo y etcétera, ¿no? Entonces es un revuelto, ¿no?
que [risas] poco, pero muy interesante porque las personas que escuchan el podcast, digamos que todos han tenido como la empatía conmigo y ahora yo la encuentro contigo también.
Y es que muchos, no voy a decir que todos, pero una gran mayoría de creativos y de artistas pasan por la industria publicitaria primero y de cierta forma allí en esa institución se crean frustraciones o se crean muchos miedos también en cuanto a la exploración y tú tienes un sistema de creencias y de verdades de cómo tienes que pasar por esa exploración. Quisiera entender cómo tú, primero desde mi percepción, yo también tuve mi propio proceso, creo que una vez lo hablamos incluso de estoy en ese momento donde ay, bueno, estoy en la agencia, me va bien, pero hay otras cosas que yo quiero explorar que la agencia jamás me lo va a permitir o la publicidad me lo va a permitir. En tu caso, ¿cómo pasó? Yo un día me desperté y dije, «Mira, estoy, no sé qué estoy haciendo con mi vida. Yo aquí de verdad estoy perdiendo el tiempo.» Pero, ¿cómo fue en tu caso?
Porque ya según lo que nos estás contando, ya tú tenías como un oficio, ¿no? Eras eres fotógrafa, entonces tú dijiste, «Bueno, por aquí puede ser el camino.» La gente que nos escucha basado en tu experiencia, ¿cómo podría tener ese primer chispazo creativo de decir, «Yo quiero irme a explorar, entendiendo cómo lo viviste tú?» Claro, fíjate que yo e cada cierto tiempo hago como un recorderis de mi trabajo y de mi vida en general y de cómo me acerco hacia esas cosas que me interesan. Ponle ahorita, digamos, me estoy yendo de mi de la casa de mis papás, entonces estoy viendo como, bueno, que eh como no como decirte, eh cómo yo organizaba mi vida ahorita y cómo la voy a organizar en estos días, o sea, a partir de ahora, cómo yo organicé mi trabajo mucho tiempo y cómo lo voy a seguir organizando, etcétera. Entonces, siempre me hace ver al pasado mirar que qué funcionó y que no funcionó.
Y algo que eh yo pensaba mucho en estos días era justamente que lo que yo hice en ese momento inconscientemente cuando estaba en agencia, un poco antes de irme a agencia eh dejar bases bases para que yo cuando yo salí yo al mes ya estaban o sea suena lo más loco porque todo el mundo te va a decir los primeros meses son muy difíciles, ¿no?
Salí y a las dos semanas yo tenía tremendo trabajo ya y fue así. Ha sido así en estos 3 años que llevo fuera. Interesante. Claro, cualquiera te va a decir como no va a ser muy difícil. Yo estaba en la nada completamente. E y ¿por qué pasó eso? Bueno, espérame porque creo que me estoy [risas] lo siguiente. Yo e desde mis últimos semestres de universidad quería hacer prácticas en agencias de publicidad. pudo hacerla en una, pero pues era muy pequeñita, no tenía la experiencia y estaba enamorada de la idea de ser creativa, es decir, de ser una creativa que aplica cualquier cosa, que no está ligada a una foto, que no está ligada a un copy. En mi caso, yo era redactora publicitaria en ese momento. E entonces, digamos que eso me parecía increíble. Yo dije, así sea por la experiencia, yo sé que eventualmente me voy a aburrir.
Yo me conozco, yo no soy de instituciones, yo no soy de rutinas, nada. O sea, como que todos los sistemas que tengo en mi trabajo los he armado yo porque me nace y no porque me obliga, ¿cierto?
Obviamente entrar una agencia para mí fue, o sea, desde el día dos yo dije, «Ay, la [risas] y qué salgo aquí, ¿no?» No, sí, pero me gustó mucho en un principio y algo que empezó a pasar, que digamos que fue decisivo a la hora de salirme, fue que yo empecé como eh redactora publicitaria. Sí. Entonces, digamos que estaba en un proyecto que era muy muy nuevo y pocas personas conocían esas marcas que era como un montón de marcas, eran 27 marcas que teníamos que trabajar entre una dupla, una vaina absurda, ¿no? Imagínate, eh, [risas] que llegué nueva y yo dije, «Fuck logic, ¿no?» Sí, o sea, ¿qué es esto? Eh, pero digamos que era un ritmo muy acelerado, era cumplir con un horario que yo era como horarios yo, llegar temprano, ¿no? Sí, ese esquema que que para mí era muy difícil.
Eh, y empecé a notar una cosa muy importante y era como esas habilidades que yo había desarrollado en mi trabajo fotográfico, que aquí entre paréntesis te digo, yo te ahorita te hablo muy segura de mi trabajo, pero hace 2 tr años que tuviera es mi hobby, medio he ganado dinero, a veces sí, a veces no, se me iba pagando el semestre a la universidad, la verdad, y era esa rabia y esa frustración de decir, he desarrollado una vaina muy loca, si ustedes ven mi trabajo, pues tiene una carga sexual inmensa. tiene
una carga de muchas cosas que que como yo le decía ayer a mi mamá justamente como o lo amas o lo odias porque eh es así con esos extremos, ¿no? Entonces decir como eh esto que creé, ¿no? Que para mí en ese momento era como un hobby chistoso, lindo, extraño, ¿no? Eh empezó a ayudarme económicamente, claro, que era extraño, ¿no? Y muchas de las cosas que yo trabajaba las sacaba para la agencia y para cosas. E y lo que empezó a pasar fue que ese proyecto, como era tan nuevo y era tantas marcas, hacían como una especie de una gran toma fotográfica y gran toma de producción audiovisual en la que como era tan nuevo ese proyecto, como solamente estábamos dos personas y el asunto de la redacción realmente era muy sencillo para esas marcas porque no dejaban mucha libertad creativa, pues me mandaban a las producciones, a esas grandes producciones audiovisuales. Entonces, ¿qué pasó?
Que empecé a conocer a Reinundo y todo el mundo. Claro.
Me mandaban extrañamente a otras agencias porque tenían como unos convenios con otras agencias más grandes que también les trabajaban, digamos, la creatividad y nosotros trabajábamos el contenido. Entonces, básicamente mis días en la agencia eran ir a una producción y al otro día ir a otra agencia y empezar a ver y absorberamente [risas] todo. Pero el detonante fue como un día, me acuerdo una creativa me dijo, «Oye, Pao, es que el color de esta fotografía no me gusta. El fotógrafo me ha entregado varias veces, pero no me entiende. Yo necesito que esto quede así. Yo le dije, «Ay, bueno, sí, mira, eso es fácil. Un, dos, tres, la editamos ahí. Se la mostré y me dijo, ay, gracias. ¿Tú sabes cuánto le están pagando ese fotógrafo por cinco retratos?» Y yo como, «No, 16 millones de pesos colombianos.» Y yo [risas] y le acabo de editar la foto que yo qué hago aquí.
Me acuerdo mucho porque era como las 9 de la noche, estaba quedándome por siempre en una agencia pasa que te quedas fuera de los horarios establecidos. Sí.
Y yo dije, «¿Qué hago aquí esforzándome tanto?» porque era esa sensación de esfuerzo con Sí. de drenaje. Y pues fíjate que en esos años yo me volví la señorita obsesiva número uno de sacar mi proyecto adelante. Entonces yo no dormí, yo comía horrible, o sea, era como mi vida personal, era un desastre, pero yo lo que hacía era llegar a mi casa. Yo tengo en mi casa un estudio pequeñito, entonces lo que yo hacía era sacar eh mis fotos. Igual me digamos que me empecé a ir bien en a nivel de conferencias, exposiciones, etcétera, y me dejaban de la agencia. Entonces era un trabajo frenético todo el tiempo por no dejar morir mi proyecto, pero yo por dentro me sentía agotada. Sí, es que no sé, yo siento como que los creativos que han llegado a agencia y dan esa tienen esa metamorfosis, ¿no?
Siempre como que pasan por esa curva donde sienten que como que hasta dudan incluso del talento que puedan tener, que es lo que de cierta forma me estás como como contando. Hay algo muy muy interesante que dices, Pao, y es y todo el mundo que que de cierta forma tiene algún vínculo con la creatividad siempre piensa como tú, ¿no? Yo quiero ser creativo y quiero hacer cosas de creatividad. Y lo primero que piensa, quizás por el mindset que tiene la publicidad es, «Me voy a ir a una agencia.» Pero y ya quiero aquí pasar un poco y y dejar un poco esa metamorfosis que que me parece super maravillosa, primero porque creo que todos hemos pasado por
ella de de cierta forma aprovechar lo que la industria te da para descubrirte y descubrir los talentos que tienes. Entonces, ¿cómo entendiste que podía ser creativa sin necesidad de estar dentro de esa industria, sino salir a explorar desde ese trigger que tuviste que fue el color? esa anécdota que me das con esta persona que te diste cuenta como que tenías algo ahí interesante para explorar.
Sí, fíjate que fue con un montón de cosas porque en algunas producciones entonces a veces pasaba que el director de arte externo, es decir, el que armaba, digamos, los platos, el que armaba las escenografías, eh hubo un problema, recuerdo mucho una producción puntual, hubo un problema y a la directora de arte le tocó irse a comprar unas cosas y me dijeron como, «Ay, tú sabes de eso, eh, tú conoces perfectamente la marca porque es que yo era como la que decía, no, porque es que la marca no va con ese color, porque es que la marca tal cosa, pero para mí eso no era ninguna labor, eso era ir a comer a las producciones, ¿no?
Claro, básicamente, ¿no? [risas] Y y a estar ahí a hablar con los clientes, hablar con un montón de gente nada más. E y pues un día terminé haciendo dirección de arte por unas cosas que ni idea. Y yo dije, «Espera, ¿cómo así que yo ya sabía hacer dirección de arte? ¿Cómo así que mis clientes a nivel de fotografía yo ya les hacía dirección de arte? Lo que pasa es que yo no sabía cómo así que cuando yo en ese momento estaba haciendo mi exposición individual en Medellín, en la Alianza Francesa, dije, «¿Cómo así que todo lo que yo armé en ese momento, en esa exposición se llama Dirección de Arte y que la gente cobra millonadas por hacers?» millonadas, entre comillas, en esa agencia, en ese contexto, porque yo sé que Claro, o sea, cambia, ¿no?
Pero en eso entonces no solamente fue el color, sino empezó a hacer un montón de cosas y algo que de verdad y como que te digo que me dolió muchísimo cuando lo entendí, entendí en conciencia completa eso fue cómo así que todas esas habilidades de mi hobby, que yo consideraba tan pequeño y tan chistoso por por ser tan sexual y tan íntimo y tan vulnerable, porque es que yo me mostré así como, o sea, un día era cristiana, el otro día nudista Soy yo. [risas] Una locura para mi familia. Fue como besta. ¿Qué le pasa? ¿Y tu familia cómo lo tomó? A mis papás les da igual. Es que no no
son ni cristianos ni nada. Mis mi papá me acuerdo mucho que me dijo como yo te yo yo tus fotos en Facebook está bien. Si eso es lo que te gusta, explóralo. Okay. Y por ahí ven las cosas y se quedan como [risas] nada más. No, pero duele mucho eso, ¿no? Descubrir que en una empresa cobran millones por o cantidades que uno dice como yo me merezco esto si yo lo hice. Exacto. Y sobre todo más allá del dinero era de cómo me estoy viendo a mí misma como creadora. Y recuerdo mucho un día que venía así tarde, yo decía, «Estoy agotada físicamente, porque para el resto del mundo en en ese contexto publicitario, trabajar como una mula es normal.» Claro, la estás dando, la estás dando toda. Exacto.
Vamos a darlo todo. Hablan todos igual, ¿no? Sí. No, en realidad no. En realidad te estás descuidando a ti mismo y entonces todo se vuelve la agencia. Tienes novios en la agencia, tus amigos son los de la agencia y la rumba de los viejos son los de la agencia. Y yo me sentía muy mal por no por no encajar, porque nunca encajé realmente. Espero que no escuche nadie por allá. [risas] Vale. Bueno, creo que se me notaba mucho. Esa gente lo escucha. Créeme que hay mucha gente que ya ha tenido ese mismo despertar y es como necesito algo más porque yo creo que finalmente el creador necesita sentirse vivo y no le están dando eso. Exacto. Entonces yo dije, bueno, no era solamente el asunto del dinero, sino decir, ¿cómo así que llevo años, porque 5co o 6 años en ese momento, desarrollando habilidades, cierto?
Porque yo en ese momento ya daba taller, ya enseñaba, pero mi percepción de de quién era yo como creadora era tan pobre que no me permitía a mí empezar a explorar eso ni en dinero. O sea, yo ahí era como, bueno, sí. O sea, obviamente, a ver, que te digo, yo tenía clientes esporádicos cada mes y medio, 2 meses, podía medio mantenerme y todo eso, eh, pero digamos que no, una cosa es la plata y otra cosa es como tú te ves y con qué impulso haces las cosas, cómo te planeas. Entonces empecé a ver, yo digo que ve vi como espejos, ¿sabes?,
en todo el mundo. Yo me acuerdo mucho que habían muchas chicas muy talentosas en esa agencia, eh, y se habían ganado unos premios de estos internacionales de publicidad que tú sabes que pasar a eso es uno, porque es que exigen un montón de cosas y una estructura y bueno, no sé, hasta sea creatividad que a todos nos impacte y nos transforme, pero tiene ahí su mérito, ¿no? Tiene su premio, pues por lo menos. Exactamente. Entonces se han ganado tremendos premios internacionales. Tenía que ir como otro país, un rollo así. Yo decía, increíble, ¿no? Y bueno, la felicitamos, no sé qué. Dos días después recuerdo mucho eh que ella había creado un Instagram de sus ilustraciones y dijo como, «Ay, no, es que y empezó a dudar y a dudar y a dudar de lo que había hecho y yo le dije, «Ay, muéstram, yo te sigo.» Cuando le veo el trabajo, yo dije como, «Wow, o sea, puede lo que hace es increíble.»
Y yo le dije, «¿Y es que no te gusta?» Me dijo, «Sí, me gusta, es que me da pena.» Ah, me quedé como, «Wow, esto esto me está pasando a mí. Hm. Porque lo que te digo, empecé a ver espejos y tomé la decisión de un momento a otro. Yo estaba en un proyecto alterno de unas cosas de foto que no tenía nada que ver con mi foto, pero me daba para comer unos meses y dije, «Me voy.» Literal fue como, «Hola, me voy mañana.» Entonces, como tú no puedes hacer eso así como eh entonces bueno hice, me fui y quedé en la nada y no me refiero económicamente porque eso no es lo más importante, aunque tenemos que comer y todo eso, pero yo considero que lo más importante es que te mueve a ti. Cuando yo estoy clara en qué me muevo, pero cuando no, ahí está la cosaamientos y un montón.
Eh, pero eso fue darme cuenta de que que no era la única además y de que ya había desarrollado habilidades eh muy muy en mi trabajo chistoso que eran que eran completamente válidas y que no estaban siendo reconocidas por mí misma.
Y yo creo que que es supervalioso eso que que estás contando, Pao, porque yo creo que todas las personas en algún punto de su vida lo busquen o pase de forma fuertuita, tienen como el despertar de precisamente sentir como, ¿sabes? ese calor creador que uno dice, «Dios mío, necesito hacer algo, quiero un proyecto, necesito que algo me llame.» Y hay como una gran diferencia cuando tú estás haciendo algo con mucha pasión a cuando te estás ganando el sueldo y entonces esas trasnochadas son terribles, pero cuando trasnochas por un proyecto que te que te apasiona, tú lo tú puedes estar ahí de corrido. Yo quiero entender un poco, ya sabiendo cuál fue la base que construyó a la Paola Rojas, que conocemos hoy, cómo se da este vínculo muy a pesar de todo este cuento que me echas de que eras cristiana y que comenzaste a explorar a través de los autorretratos, ¿cómo se da la Paola Roja Freak?
Porque creo que es escandaloso, incluso cuando uno ve una empanada ahí es como, «What?» Pero significa algo y creo que es muy democrático eh tu fotografía porque significa una cosa para cada uno desde su vivencia y creo que eso es algo mágico que has logrado. ¿Cómo llegaste a hacer eso?
Uy. [risas] Bueno, eh este asunto de lo raro, de lo extraño, eh te lo puedo decir que sucedió 2018, 2017 y lo tengo así meses marcados, pues en el calendario porque fui muy consciente de eso. Yo llevé un muy buen tiempo autorretratándome y mis autorretratos eran supernostálgicos, superfágiles y vulnerables, porque así me veía yo en ese momento a nivel personal. los recuerdos con espejos y era como super, no sé, estétic. Ajá. Exacto. Y no es que yo un día me levanté y dije, «Ay, voy a pasar así y voy a No, nada que ver. Así me veía yo y era una lucha horrible con mi cuerpo. A mí no me gustaba nada. Yo me tapaba, o sea, yo me ponía cosas hasta acá. Era una cosa tenaz por la culpa y por un montón de de carga, digamos que emocional que yo tenía. Y en un punto 2017 dije como, mm, pues creo que ya se cerró un ciclo con eso, ya los autorretratos así tan nostálgicos no me están moviendo.
Eh, yo siempre he sido de moverme por lo que siento y yo creo que es ese es el éxito de esto, de verdad, aunque les suene muy acá New Age y superación personal, pero pues eso es lo que yo creo, ¿no? Eh, como que siempre he sido muy fiel a mí misma, así
sea las patadas como sea, pero intento ser fiel a mí misma. Sí. Y entonces en ese momento dije, «¿Y a mí qué me gusta?» Porque listo, ya el dolor que sentía al ver mi cuerpo, porque siempre él era ya yo era la señora dietas, entonces un montón de dietas, entonces la religión te decía que el cuerpo no se puede mostrar x y o z. Entonces nunca vi mi sexualidad y la y la la viví como en un tiempo super corto de los 18 a los 20. Hice todo lo que no había hecho antes y ese tipo de Entonces yo dije, «Ya, ya quemé esta etapa y ahora qué sigue, cuál es el siguiente paso? Y recuerdo mucho que dije, voy a notar lo que me gusta, qué me gustaba cuando yo era chiquita. Yo era muy particular cuando era cuando era chiqui. Entonces, eh, ¿por qué? Porque recuerdo que me gustaba mucho eh este lapicero magicolor. No sé si lo reconoces, el color, ¿cierto?
en Latinoamérica, en esta, digamos que en la infancia de mucha gente de los 90 era amarillo y azul, ¿no? Lo que estás viendo tú en pantalla que estoy iluminada acá con una luz amarilla y tengo atrás una luz azul toda espectacular. Me encanta. Sí, es que me que pues como yo doy talleres online, me gusta que se vea así como como la identidad de Marcant todo. Entonces empecé a notar lo que me gusta y yo dije, «Voy a dejar la censura porque es que acá hay algo nuevo.» Y dije, «Ay, me encantan estos estas
cabezas de muñecos que venden en el centro de Bogotá, que son unos juguetes muy vintage, pero que los venden como para que tú hagas tu propio muñeco.» Entonces, habían vacas, habían eh payasos, un montón de cosas y empecé a apartar mensualmente un presupuesto para irme al centro de Bogotá y a esos mercadillos que acá le llamamos mercadillos de pulgasm a buscar cositas que me gustaran. Y esa fue la base de mi obra, un muy buen tiempo. Y ahí empecé empezab a jugar y cuando yo me sumergía en la actividad de sea posar o yo imprimo fotos y las intervengo. Entonces cuando imprimía intervenía y jugaba con esos juguetes y con esas cosas que eran muy de mi infancia también. Em, ¿me estás escuchando bien? Sí, te escucho perfecto. Sí. Sí. Okay. Es que zoom que la conexión era inestable. Okay. Cuando empecé a explorar eso y me sumergía en el presente, en ese momento en donde a todos nos pasa, ¿no?
Donde duramos horas y horas y horas jugando, eh, y el tiempo no pasa, era como eh yo decía, «Acá hay algo interesante y siempre había esta chispa de humor negro sexual y dije, vamos por ahí porque me gusta.»
Ahora yo siempre he tenido miedo. Miedo estaba completamente una desvalorización profunda de mi trabajo y de de mí misma como creadora siempre ha estado. O sea, hasta ahora te puedo hablar de una manera medianamente segura, pero yo todavía tengo mis ataques de de pánico que estoy haciendo, ¿cierto? Pero es muy humano eso, creo. Y sí, total, total. Lo que pasa es que mucha gente no lo muestra y es como que siempre se muestra como el artista lejano. Nada que ver, o sea, no. Eh, pero bueno, así empezó eh lentamente como esta chispa de humor hasta que me encontré con una temática que me gustaba mucho, que era son los dichos populares alrededor del cuerpo y del sexo en Colombia, que era como eh la arepa que suda, ¿no?, que es el proyecto que estoy desarrollando ahorita, [risas] eh, muerta y yo dije, «Ay, yo tengo una vaca que compré en el centro, ay, yo tengo un payasito.»
Y era como el beso del payaso. empecé a jugar con mi cuerpo y a divertirme, porque yo digo fue yo estaba en la agencia y fue mi época más divertida y más fructífera a nivel de trabajo mío porque yo te digo, estaba obsesionada con no dejar morir mi proyecto. Entonces ahí empezó y ahí lo agarré como, no sé cómo decirte qué será eso, pues como un humor negro, no sé, ni siquiera una sátira.
Sí, como una sátira. Y ahí me quedé y me gusta mucho y me empecé a dar cuenta que yo soy así, ¿no? No digamos que de primerazo, pero si me conoces bien, te daso cuenta que yo me la paso haciendo chistes así. Eh, toda mi vida es como así. Entonces, es muy interesante cuando eso se conecta. Y además que yo creo que hay algo ahí bien interesante que dices e tú logras hacer en la fotografía como cosas muy conceptuales, ¿no? Los creativos siempre están, por lo menos los de agencia están matándose por lograr encontrar el concepto que les va a llevar a un canes. O bueno, si eres cualquier otro tipo de creativo, estás tratando muchas veces como de crear cosas que vengan con un concepto muy sólido para tratar de generar ese gancho.
Pero yo creo que hay algo, estoy super de acuerdo contigo, que viven los creativos de hoy y es que no se toman el tiempo de explorar porque yo hace días escribía en mi página web wwwdenidalo.com com que el principal enemigo del creativo de hoy es lo inmediato, es necesito sacar a la lata todo porque quiero que me vean, necesito exposición y siento que se desconecta eso que tú has logrado bastante bien, que es conectar con esa honestidad de lo que te produce algo. Y como el universo es energía y rebota, entonces cuando tú estás muy conectada con esa energía, la gente lo siente. ¿Cuál ha sido la clave
para que tú puedas más allá de hablar de la conceptualización y todo eso, que creo que es bastante obvio, ¿cómo has logrado romper esa barrera entre no presionarte por crear cosas que la gente espera de ti y encontrar eso que me parece incluso de cierta forma hasta literal, ¿no? Porque te terminas metiendo como en esa mente popular de la gente y de una vez lo conviertes en arte. Total. Pues fíjate que con algo muy sencillo que tengo muy presente en mi vida todo el tiempo. Si ven mi trabajo seguramente van a decir, «Ay, qué chica tan chistosa, tan artista y eso.» Pero en el fondo yo tengo una mente de perra publicista. [risas] Pienso en leads, yo pienso en estrategias de campaña. Lo que pasa es que no soy tan evidente en como vendo las cosas. Moo pienso en plaso pienso en todo eso de publicistas tal cual como me lo enseñaron a [risas] me encanta eso.
No se eso no se sale más nunca de la mente. Es un chip. A mí me encanta o me gusta, ¿sabes? Por eso publicidad nunca dejé la carrera por eso, porque me gusta me gusta mucho y aún así todavía leo y todavía hago un montón de costas. Eh, pero yo un día entendí, yo dije, yo tengo que separar mi obra de mi contenido. ¿Por qué? Porque a nivel de marca personal, mira, estamos en un momento perfecto para hacer un montón de cosas. Y eso que yo a veces dejo mi Instagram votado como estos días, ahorita estoy trabajando con la revista y me olvidé de que existía Instagram porque estoy inmersa en el
trabajo que tengo que hacer, ¿cierto? Eh, pero digamos que e estamos en el momento perfecto. ¿Por qué? Porque a nivel de marketing podemos hacer lo que se nos dé la regalada gana y ahí se ve como un diferencial, ¿cierto? O sea, yo puedo mostrar ponerme una empanada en el pubis y la gente total gente que me va a escribir, estoy indignada y mucha gente me escribe. Yo voy, bloqueo, bloqueo, bloqueo, chao. Real. Mm. Y perfecto. No me interesa vender venderle a esa persona. Es cuando uno empieza a ver quién es el que critica y que qué es. Es gente que nunca te va y suena muy feo. No es gente que nunca te va a comprar. Claro. No es tu público y ya. Tal cual. Entonces, digamos que yo lo que hice fue como, «Listo, yo soy una perra publicista, pero en el fondo tengo una niña interior que me está reclamando todo el tiempo, que es lo que tú me dices.
Todo creativo empieza a decir como, ¿por qué no me siento bien en este entorno? No, es que no me siento bien, no se siente raro porque el contexto, sea cual sea el contexto, te va a decir, «Oye, pero pues esto es normal, esto es lo que te tocó vivir.» Y pues mentiras, ¿cierto? Ejemplo, agencia. Sí.
Entonces, yo tengo como esas dos personalidades muy marcadas de la señora adulta publicista que quiere que su negocio surja y quiere persuadir y quiere el concepto ganador y quiere vender, pero siempre va a ganar la niña interior que dice, «Oye, ¿para qué estamos viviendo? ¿Para trabajar, para ganar dinero o para divertirnos? Eh, no sé, durando toda la tarde jugando con un slime que es si me ves, o sea, mira, tengo tres tarros de slime en mi escritorio. Mientras edito, estoy ahí mirando el slime, voy anotando cosas. Lo amo, lo amo mal. Yo también tengo. No es lo más, ¿eh? Entonces, digamos que hay esas dos personalidades. Entonces, ¿cómo cómo logro no perderme? Me evalúo todo el tiempo. Estoy viendo como cómo me siento hoy, cómo me siento ay máquina porque me la paso haciendo contenido. Estoy expresionada. No, bajéos.
Entonces, siempre hay estas dos cosas y simplemente yo digo, una cosa es la obra y otra cosa es el contenido. La en la obra yo me dejo ser. Si un día yo quiero mandar todos mis proyectos a la y hago otra cosa, lo haré. Y seguramente mi parte publicista se va a encargar de que eso que mandé a la y eso nuevo que está surgiendo funcione igual. Pero lo que te digo, estamos en el momento perfecto porque es que en marca personal todo cabe, caben las gros, caben los bloqueos, cabe. Tengo un tono a veces fuerte de hablar y decir como despierten en que están, eh, cabe también y es maravilloso, cosa que si yo me pusiera a ser una marca así de empresa, tendría que ser, hola, ¿cómo estás? No, no soy yo. Entonces, es el momento perfecto para para hacer de cosas. Total. Tú hablas de algo que me parece chévere y es el tema de las limitaciones, ¿no?
A veces se cree que para ser muy creativo necesitas tener todas las herramientas y uno a veces se se frustra porque siente como que no tiene el material o quieres pintar y no tienes, no sé, las acuarelas, los pinceles, pero a veces creo que la recursividad se alimenta mucho más y explota más esa creatividad cuando no tienes casi cosas. En este caso, pues un contexto global que es estar encerrados en casa. Probablemente tú te sientes como ay presionado, no sé qué hacer,
pero en ese contexto es cuando surgen las mejores ideas. ¿Cómo ha sido este? ¿Cómo has integrado, mejor dicho, la limitación a tu proceso creativo? Y ya más adelante quiero hablar un poco porque me parece muy interesante, entendiendo que estamos como en este mundo digital, que tu proceso para explorar es de cierta forma análogo porque tú haces la foto, luego la llevas y la la eh te involucras con ella, ¿no? La intervienes de de muchas formas, incluso digitalmente, pero no te castras a solamente estar ahí en un programa. Es como haces de todo dentro de esas limitantes que puedas tener. Sí.
Pues fíjate que a nivel de limitación yo empecé creando con muy poco, cosa que no es que esté romantizando eh la limitación porque mi contexto eh de creencias eh como mi background a nivel personal fue de nacer en una familia en la que te tocaba joderte para tener un poco de dinero, en la que muy pocas personas lograron ir a la universidad, en la que estar a la universidad era lo mejor que podías hacer. Eh, entonces mi mi mindset del dinero siempre ha sido muy limitado hasta ahora. O sea, yo créeme que digamos que hay un paréntesis, yo creo mucho en este asunto de energías y de un montón de cosas. Eh, trabajo personal, lo trabajo mucho en mis talleres. Entonces, digamos que en este año yo he
roto muchas creencias acerca del dinero para poder crecer. Claro. Yo aprendí a crear con muy poquito. Yo tuve una cámara buena de verdad hasta hace dos años. Wow. Comprar porque todo el dinero que yo me podía ganar se iba para mi universidad por por el deber ser, ¿cierto? E y trabajaba en mi cuarto y un estudio chiquitico que tenía. Eh, y bueno, siempre era como con lo poquito. De hecho, muchos de mis amigos eran como, «Oye, ¿por qué no te compras una buena cámara?» Y yo, «No, porque eso no es lo que me hace a mí una buena artista.» O sea, era un extremo, ¿ya sabes? Claro, ahí esta limitación que bueno, realmente la cuarentena, afortunadamente soy de las pocas personas privilegiadas que no fue una limitación, sino todo lo contrario, porque fue como genial, gracias lo que me gusta y ya.
Eh, pero digamos que ahora en la cuarentena, pues entonces empiezo a ver como listo, no hay este material, pero yo no yo no sufro por eso. Yo digo, bueno, pues utilizamos otra cosa. Pero yo lo veo divertido porque tuve mucho entrenamiento de crear con muy poco y con muy poco era literalmente la luz era la de mi ventana, tenía una pared naranja en mi cuarto y con esa pared aprendí a colorizar porque la tenía que cambiar a rosado, a verde, a cierto. Wow. Sí. Entonces era así. Obviamente lo que te digo, yo no quiero romantizar la limitación si te quieres comprar el estudio entero y puedes hacerlo
maravilloso. Pero pero sí creo que es importante que lo hables porque mucha gente, o sea, la realidad del latino es de limitación. Es una bendición cuando llegamos a ese punto de de la vida profesional donde tenemos la posibilidad de invertir en la cámara que queremos o en los materiales que queremos, pero la realidad es que a lo mejor la gente que te sigue a ti, que pueden ser chicos aspirantes a cumplir este oficio, no lo tienen. Entonces, hablar de limitación dentro del trabajo que tú haces me parece muy valioso porque rompe de cierta forma esa frustración y es cuando lo tengas lo vas a poder hacer, pero esto no te detiene. Total. Y fíjate que pasa algo que yo ahorita estoy viendo en las personas que están en mis talleres. Hace como un mes tuve uno un ciclo de talleres de proceso creativo y les pregunté a todos, ¿cómo van ustedes por qué están acá?
Nadie me dijo, «Oye, es que yo quiero aprender a conceptualizar. Oye, es que me gusta tu cuero.» Nada. Todos me dijeron, «Ya tenemos un nivel y sentimos que no tenemos nada a nivel de obra y no nos conectamos. Es gente que tiene estudios, es gente, mira, he tenido fotógrafos muy famosos que me acuerdo mucho que llegaron dos chicos que yo dije, «Es real que estoy viendo sus nombres en esta lista de inscripción porque yo sé que son y los admiro profundamente.» Y con ellos yo hablaba y él decía, «Marica, yo he cumplido todos los sueños de fotógrafo promedio. He trabajado para B, para un montón de revistas, pero no
siento conexión.» Y yo dije, «Pero, ¿por qué?» Entonces es tremendo porque eh tú puedes defender porque hay mucho en en la institución de la fotografía se defiende la técnica capa y espada y tú puedes defenderla y defenderla y defenderla. Esperemos unos tr o 4 años, porque esa lógica de yo no creo hasta que yo no tenga x o y hm te va a seguir replicando como una creencia ahí bien instalada en tu mente cuando tengas entonces ya tienes el estudio, ya tienes tu cámara, pero no tienes las luces de no sé qué marca y entonces mañana vas a tener el estudio celular, pero no vas a tener a la modelo divina y siempre una mentalidad de carencia bien profunda que te va a perseguir todo el tiempo. y va te vas a frustrar. En cambio, para mí se volvió todo lo contrario.
Yo digo, «Listo, yo ahorita digamos estaba planeando y digo, ya al fin quiero comprarme unas muy buenas luces y me emociona mucho porque nunca la había nunca lo había querido hacer, nunca he podido hacerlo, pero después digo como, ah, bueno, no pensaba yo, no las puedo comprar ahora, me toca en un mes.» Dije, «Bueno, este mes trabajo y me divierto y voy a hacer con el po que tenga algo interesante, eh, porque al final, ¿qué te mueve a crear?» No, ahí es una pregunta que siempre les hago en los talleres que los mueve a crear. Dicen como no la expresión no no es la expresión. Si fuera la expresión tú te expresas con lo que sea. Claro. Ahí es donde empieza a ver ese tipo de
cosas. Sí, total. Y yo yo creo que también y me parece muy lindo que que podamos llegar como ya no sé cuánto tiempo tenemos eh eh hablando, yo estoy aquí, puedo estar hasta la noche conversando contigo, pero me parece muy muy valioso también quitar como ese tabú de que el creativo tiene que cumplir ciertas cosas o ciertos estándares, incluso en la forma de expresarse. A mí también me pasaba con mis creativos chiquitos que tú les hacías ciertas preguntas que son muy humanas, como, ¿qué te mueve? ¿Qué te hace sentir esto? y comenzaban con una cantidad de tecnicismo que a lo mejor se resolvían con me da cosquilla en la barriga y es como yo creo que lo bonito que a lo mejor tú puedes transmitir es esa autenticidad.
Eh, ya para ir cerrando, yo quisiera hacerte la pregunta cliché, que me imagino que siempre te hacen eh fuera de entender que tu proceso creativo es exploratorio y es hacer todas estas cosas maravillosas que haces con la recursividad y con lo que tienes. ¿Cómo puedes recomendarle a los creadores que escuchan este podcast a tratar de explorar y tratar de convertir su proceso creativo en un proceso creativo roto o romperlo? A mí me encantó escuchar esto de ti porque realmente no había tenido como esa visión. A lo mejor yo también caía en ese cliche de mi proceso es, voy a escuchar música y voy a leer y a partir de ahí voy a tener una cantidad de cosas. Entonces, romperse uno mismo para tratar de construir todo
el tiempo algo nuevo me parece valioso. ¿Qué les podrías decir a las personas para que traten por lo menos de de irse con ese insight en la mente de romperse para construir? Sí, fíjate, yo pienso en algo y es en el sentir que es muy fácil, es superfácil. Ahora, eh fácil digamos que verlo. Lo que pasa es que estamos tan condicionados para pensar antes de sentir. Entonces, ¿a qué me refiero con el sentir? Si tú haces un mapeo de una semana y tú dices, «¿Cómo me sentí yendo a esa oficina que estoy estoy trabajando? ¿Cómo me sentí eh supuestamente inspirándome en Tinderest? Que tengo muchos rollos con eso de acuerdo porque lo he visto en mis alumnos. cómo me sentí buscando referentes, cómo me sentí en esa presentación con un cliente, etcétera, cómo me siento en cada acción que yo hago en mi proceso creativo.
Y ahí te va a dar pistas porque lo que no se siente bien probablemente es porque tú no lo quieres hacer en esencia. Claro, obligado. Y yo un día entendí eso y yo dije, yo no me estoy arriesgando a un montón de cosas en mi vida a nivel económico, a nivel creativo, de salirme de una empresa para seguir comiendo M total, total. de cuerpo y de y de y de
lo material, porque de de mente también, ¿no? También, claro, porque tú entces tú tú te empiezas a convertir en un robot y es que es muy fácil reconocerlo. Si tú me hubieses conocido a mí hace por lo menos un año, yo no te hubiese hablado así. Porque yo cuando salí de la agencia estaba metida en mi faceta de tengo que vender, tengo que vender. Yo tenía muchos clientes, no sé, unos seis clientes que no eran de mi foto directamente, pero les gustaba el color y me seguían en Instagram. Entonces, sentían que me conocían bien porque les gustaba todo eso, pero yo hacía otra foto. E y yo estaba obsesionada con, o sea, yo era la señora reuniones ejecutiva de cuenta, pues sí, super productiva en reunión todo el día. Exacto. Era era yo era ese tipo de personas. Yo me olvidé de eso. Yo lo dejé votado completamente. Sí.
Pero cuando yo empecé a ver cómo me siento, cómo me siento y bueno, mucha gente dirá, «¿Qué tiene que ver el sentir en todo esto? O ¿por qué sentir es tan importante?» Y yo te pregunto, ¿qué tan sostenible es este proceso creativo que tienes ahora con los años? ¿Te vas a mamar? ¿Te vas a Claro a quemar? Sea porque estás en una agencia. Bueno, obviamente hay gente que le gusta, felicidades por ellos. Conozco mucho más gente que no le gusta. Eh, sea porque estás eh obsesionado con una institución tipo, por ejemplo, a los artistas también nos pasa que es como tenemos que vender en galerías, entonces
tenemos que hablar como lo que tú decías, hablar un montón de tecnicismos para que nos crean, ¿cierto? O sea, porque no sé, en el fondo te das cuenta que eres incoherente, te encanta el slime, estás obsesionada con el slime, pero no haces nada con slime porque eres fotógrafa. Y los aman la luz. Claro. Cierto. Son esas pequeñas creencias y cositas que son como piedritas en tu proceso y no te das cuenta y hasta que no llega la crisis existencial no te das cuenta. Entonces, ¿cómo hacer para empezar? Es empezar a cuestionarme de verdad cómo me siento y qué me gusta. Claro, es tal cual lo que tú dijiste ahorita, que me da cosquillitas en el estómago.
Claro. Ahora, ahí es cuando yo empiezo a decir, «Ah, pues fíjate que no sé, mis obsesiones cambian. A mí qué me gusta, a mí me encanta eh todo lo que sea masa.» ¿Y sabes por qué me gusta la masa? Porque yo no tengo una formación en eso. Yo no soy escultora, yo no soy artista plástica, yo soy publicista. Y yo juego con la masa porque me siento como cuando tenía 5 años y porque descubrí un montón de lógicas ya de pensamiento a través de esa masa o a través de ese slime, ¿cierto? Y te puedo jurar que yo voy a estar con el slime este mes como una loca y mañana va a decir, «Aléjamelo que ahora me gustan los flashes de colores, que es también otra cosa que tengo ahí, ¿cierto? Pero poder decir eso, la gente se asusta.» Entonces, cuando ejercicio en mis talleres es que te gusta y quedan como ah, no sé.
No sé, o me gustan la música que me inspira, que no sé qué, no, en realidad ti que te mueve. Oye, a mí me gusta el chorizo con arepa, me parece fantástica la textura. Vamos para allá. ¿Qué hay ahí? Que me atrae a mí y es así mismo en la vida. Sí, estar con un novio que no te guste, tú te imaginas estar en una casa que no te guste, tú te imaginas eh, obviamente entiendo que muchas personas somos privilegiadas y que no todos tenemos acceso a lo mismo, pero yo me refiero es a la lógica que te estoy hablando. Es decir, aceptas una vida que no te gusta, ¿por qué aceptas un proceso que no te gusta? Entonces es empezar por ahí. Claro. Sentirlo lleva a uno a cosas muy profundas. Sí.
Y yo creo que incluso como persona eh yo siento que los millennials hemos roto un montón de preceptos en ese en ese concepto de sentir, porque incluso para tener relaciones afectivas la gente le da miedo sentir tal cual le da miedo ser vulnerable, le da miedo como que qué es lo que el otro va a pensar y yo creo que lo que tú estás haciendo de cierta forma rompe con ese concepto y eso se aplica ese miedo del que hablabas y ese esa vulnerabilidad que a lo mejor puede producir decir que te gusta la arepa con chorizo y no que te gusta Van Gog porque eres un artista.
Tal cual, tal cual. E de cierta forma creo que se ve también reflejado no solamente en quien crea, sino en quien compra la creación, las marcas. Por ejemplo, yo he visto que trabajaste con Durex, eh trabajaste con Jaggerme, si no me equivoco, y bueno, con otra que no recuerdo el nombre en este momento. Eh, pero por ejemplo, uno como creativo dentro de la de la agencia y dentro quien compra el arte, ¿no? Siempre ven hacia afuera, ven fuera de Colombia y es como Pepito Pérez hizo esto y es increíble. Red Bull lanzó del espacio a no sé quién, pero cuando mires hacia adentro todos esos miedos que como sociedad tenemos y que tú estás con lo que tú estás haciendo desde tu frente, que es mostrar la sexualidad y todos esos conceptos colombianos, ¿no?, cómo lo toman las marcas, porque las marcas les cuesta aceptar esto y es como, yo voy a poner un artista como Pabla Rojas en mi print.
Es difícil. ¿Cómo ha sido ese proceso? y pues con estas marcas que a lo mejor pueden ser disruptivas lo has logrado, pero ¿cómo ha sido ese vínculo que has tenido como creadora con las marcas? Pues fíjate que sé que, o sea, por chismecitos por ahí, conozco mucha gente en la industria adentro, eh, y las las agencias normalmente me persiguen a mí como un artista y no ni idea que yo pasé por agencia, no tiene ni idea que
entiendo cómo funciona de PAP para todo eso, desde cómo cobras las entregas para ayer y todo ese tipo de cosas. Claro. E pero sí me enteraba que obviamente en ciertas en ciertos, no sé como casting que hacen, pues dicen como no, ella habla de sexo y de cosas que acá no vamos a hablar y tiene un tono muy fuerte, etcétera. Pero fíjate que eso ha sido un gran filtro porque las marcas que llegan llegan a la fija. Claro. Yo la mayoría de las marcas, de hecho, ahorita justamente estaban entregando una cosa para una revista y y le propuse una vaina reloca y yo dije, «No me porque es una cosa con drogas, o sea, la temática y era no era y yo metí como una cosa como medio infantil. Yo dije, no me la van a me van a me van a descabezar esa idea.» Me dijo, «No, eso era lo que estábamos buscando. Gracias. [risas] ¿Qué?» Y yo, bueno, está bien. Me pasa eso.
Entonces, cuando llegan llegan a la fija porque es un es un, mira, están comprando un producto. Tú no vas a Sara y le dices a, no sé, una marca así como Sara y dices, «¿Por qué no me vendes una ropa no sé de mejor calidad?» No, tú sabes qué vas a hacer y vas a comprar un chiro e con unas condiciones de trabajo de Asimismo sucede con uno tiene su tono bien definido, cuando hay un trabajo de marca, tú ya sabes a qué vienes. Obmente si llegan los desubicados que dicen como, «No, no me hagas eso eh, a nivel de color, sino
medio blanco y negro.» No te lo puedo garantizar ni siquiera. Yo no tengo ni idea de eso. Claro. Pero obviamente si hay una restricción a nivel de desnudos. Ciertas marcas vienen y me dicen, «No hagas desnudos.» Yo digo, «Bueno, está bien, no importa, yo no me muero, si me hago desnudos, puedo hacer otra cosa y me pero sobre todo algo que de verdad estoy profundamente agradecida de las marcas que me contactan es la libertad creativa y el respeto profundo que han tenido por mi trabajo, pero sobre todo es porque yo escojo a los clientes también.» Entonces, a mí me llegan y me dicen como, «Oye, no hagas eso y no, no, chao, ya no quiero.» Claro. Ahora, a nivel de económico es tremendo decir eso, ¿no? Porque yo hace unos, un, no sé, el año pasado hubiera dicho, «No, toca aceptarlo porque es la marca Pepito.» Claro.
¿Qué pasa si yo me creo otra fuente de ingreso para no tener que depender de una marca? Claro, como tus talleres. Exactamente. Cuéntame de tus talleres para que los que te escuchan te animen ahí también a participar. Yo yo he visto uno y he querido participar en el tema de procesos creativos que a lo mejor, bueno, yo también tengo mucho tiempo trabajando ya en esto, pero es una visión distinta y es bueno como refrescarse, ¿no? El punto de vista. Bueno, pues fíjate, tengo ahorita tres talleres activos, son online en vivo, pero pueden tomarlos también grabados. digamos que tenemos estas dos modalidades. Uno es taller de proceso creativo donde empezamos a sentar las bases de una voz propia y me refiero a
creatividad desde todos los frentes posibles, es decir, no está ligado a una idea, digamos, de foto, aunque enseño cosas de foto y enseño cosas visuales, pero básicamente el objetivo del taller es llevarte a eso que yo les estaba diciendo. Cuando uno empieza a explorar esos gustos personales, empieza a ir una profundidad muy insospechada. El taller está diseñado para que puedas empezar a llegar a ese punto en donde yo digo, «Ya sé quién soy, ya sé que me gusta, estas son mis lógicas de pensamiento y vamos para adelante.» La mayoría de personas que han venido a ese taller lo han visto como literalmente sus primeras fotos para una gran serie, sus primeros escritos para un blog, o sea, es muy interesante porque es ahí donde nace como todo.
Y bueno, el otro taller que tengo es autorretrato experimental, en donde pues obviamente exploramos ya desde una versión, una visión mucho más íntima cómo autorrepresentarnos desde muchos maneras, creativa, ahí sí hablo completamente de fotografía, ¿cierto? Y el proyecto final, pues obviamente es un autorretrato fotográfico. Y el tercer taller que es un taller de colorización en Photoshop, que de hecho ahorita el que empezamos va a ser el último eh online en vivo porque ya tenemos una versión pregrabada un poco más completa, pero en este taller de colorización pues les enseño paso a paso cómo es que veo el color y cómo poder lograr este tipo de cosas que ven asunto de ir de ir a ti
como creador o creadora. Siempre yo te puedo enseñar eh, no sé, mi estudio y puedes conocerme de manera profunda mío, pero te voy a decir, vuelve a tus lógicas de pensamiento, vuelve a lo que te gusta, vuelve a quién eres tú como creador. Maravilloso. Es eso. Me encanta, Paola. Gracias. Me me quedo con esa última frase. Hay que volver a la raíz, al origen de lo que nos hace felices. A veces las cosas más sencillas son las más potentes para crear grandes obras. Eh, quiero agradecerte, por favor, eh, sigan a Paola @paolarojash, para que vean el trabajo que si es primera vez que la escuchan, eh, vean el trabajo maravilloso que está haciendo, se inspiren y bueno, si hay alguna conexión interesante allí con el color y con todo lo que ella nos está mostrando, pues seguramente se van a quedar enganchados.
Paola, muchísimas gracias por la oportunidad de escucharte y bueno, espero no sea la última que nos veamos y conversemos. Bueno, s, muchas gracias a ti.
Bueno, esto fue creadores. Los espero la próxima semana para un nuevo episodio inspirador, lleno de de anécdotas y de cosas interesantes para que se animen a seguir creando. En el mundo que estamos viviendo hoy, necesitamos más creadores, más soñadores y gente que traiga propuestas eh mucho más humanas. Hasta la próxima semana. Ciaau!
Ayúdame a que Creadores llegue más lejos
Cada like, cada suscripción y cada calificación le dicen al algoritmo que estas conversaciones valen la pena.
