DeniDaLo

Por Deniris Daza|Posteado 05 May, 2020|0 Comentarios|155 Vistas

La inmediatez es tu amiga tóxica

No sé qué pasa, pero hoy todo lo queremos YA. 

Todos caemos en esta enfermiza manera de vivir la vida, quiero una idea YA, quiero una pareja YA, quiero comer YA, quiero 5mil followers YA.

Vivir bajo este esquema de pensamiento nos ha traído depresiones, ansiedades y frustraciones en todos los niveles de nuestra vida.

Hoy contamos con muchas ventajas para buscar la inspiración, pero realmente existe tanta dispersión y tanto ruido en medio del proceso que terminamos saturando nuestro cerebro con imágenes inmediatas que no nos llevan a concretar nada.

«La gente ‘mira’ decenas de imágenes en sus móviles sin ‘ver’ absolutamente nada» 

Maichak Tamanaco

Hace poco descubrí a un autor polaco que habla exactamente de cómo la modernidad nos está llevando a transformar todos nuestros intereses en un momento fugaz de vinculación emocional. Zygmunt Bauman es un  sociólogo polaco – británico que habla de la modernidad líquida o tardía, y hace una interesante comparación sobre tiempos anteriores al nuestro donde los humanos pensaban que todo aquello que construían o crearían permanecería para siempre en el tiempo. 

La mayor preocupación de nuestra vida social e individual es cómo prevenir que las cosas se queden fijas

Zygmunt Bauman 

Más allá de pensar en ideas, la modernidad líquida habla de un profundo miedo a lo que nos transforma en “desechos sociales”, en el cómo si perdemos vigencia, simplemente no somos valiosos, o por lo menos así lo explica el autor. Una relación con el presente bastante tóxica a mi parecer, estamos todo el tiempo a la defensiva y con esa necesidad absurda de mostrar que podemos hacer y entregar más de lo que somos.

La gente que tiene un empleo, experimenta la fuerte sensación de que hay altas posibilidades de que también se conviertan en desechos”.

Zygmunt Bauman 

Vemos en la inmediatez, una solución para no ser descartados, “ágiles”, la frase favorita de las agencias, dinámicos y reactivos. Pero para el que vive de las ideas, muchas veces esa inmediatez solo representa entregar la superficialidad en absolutamente todo lo que lleva nuestro reflejo.

El verdadero enemigo de tus creaciones, eres tú y el afán por tener algo que sea perfecto a la primera.

Cuando me descubrí viviendo la toxicidad clásica del creativo de hoy, decidí tomar acción. Tomar conciencia de lo que quiero, no importa si le gusta o no a muchos, a varios, me enfoco más en lo que me hace sentir, en la proyección que tiene para mí y el estilo que quiero construir o cambiar. Trato de darle un foco diferente a mis ideas a través de la “permanencia” dentro del proceso.

Y tú, cuéntame, ¿ya hiciste las pases con tu tóxica manera de pensar tus ideas?

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