Lo que te llevas
- 1Mira tu lugar de origen como materia prima: sus colores, oficios y paisajes pueden definir tu estilo.
- 2Juega a darle un supervalor a cada obra que haces, sin esperar la validación de nadie.
- 3Cuando te bloquees, haz tareas sencillas como barrer o lavar los platos: ahí también llegan las ideas.
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[música] Sí, eres creativo, solo que aún no conectas con tus raíces. Creadores con Denado. [música] Hola, bienvenidos a Creadores. Yo soy Deni @Denidalo, creadora, supongo, amante de la ternura, escritora, autora de un libro llamado Diario de una acuariana y por fortuna soy la host grabado desde la ciudad de Bogotá y producido por Balsan@soybalsan. Y cada semana me empeño en tener un episodio que te haga, ¿sabes?, recuperar la fe en tus ideas, que conozcas nuevas personas para que admires, para que sientas como esta conexión tan importante para los creativos y que dejes tus miedos atrás o por lo menos que, bueno, los enfrentes y te decidas aventurarte en un nuevo proceso creativo. Aquí te animamos a ser valiente y a ser bold. Este podcast es para ti si estás buscando respuestas y hacerte muchas, pero muchas preguntas.
No te prometo que te voy a convertir en experto de absolutamente nada, pero sí que irás a lo profundo de tu propia curiosidad y seguro en alguno de todos los episodios que puedes escuchar conectarás con algo que te resuene. Así que por favor no te olvides de seguirnos en Spotify o en cualquier plataforma de podcasting, ranquear el podcast para ayudarme a llegar a nuevos creadores y
si te da curios curiosidad saber eh un poquito más de mí o de mis proyectos, tienes que ir a estalquearme a wwwdenidalo.com. Hoy es un programa que me conecta muchísimo con mi origen, con la persona que soy, con la mujer afro que soy, la creadora afro que soy. Tenemos una invitada muy especial. Yo siempre digo que tengo una invitada muy especial, pero hoy es una invitada muy especial. Lo marco en negrita. Ella es una artista venezolana, zuliana, además es cadimera como yo. Esto fue un shock cuando lo descubrí. es moralista y artesana, además que ilumina con su arte espacios de encuentro transformando a través del poder creativo la imaginación, las vibraciones, la música sobre todo y la unión del ser con el universo. Y bueno, nuestro inspirador presente, así se define.
participó además en la feria Iberoamericana de Arte Fía, que si no la conocen es la más grande de Venezuela y por supuesto la más antigua de Latinoamérica en esos tiempos donde Venezuela tenía como estos espacios de vanguardia y sostiene con artistas como como la invitada de hoy. Además que si todo esto no fuera suficiente, esta chica también tiene una faceta como modelo que gritó aquí fangirle horrible y participó en uno de los videos de Raguayana este año Binikini. Así que después que termine el episodio la van a estalquear, se van a enamorar de ella. Bienvenida Dania Buco a Creadores. ¿Cómo estás? Holis, bien chévere.
Conectando con todo eso que soy, que me estáis recordando. Eso es importantísimo. Este podcast va a estar en Maracucho, así que me disculpan mis seguidores de otros países, pero hoy vamos a hablar cabimero en este episodio, si es que me acuerdo. Plenamente. Maracucho. [risas] Dania, tengo tantas cosas por preguntarte. Yo sé que a veces cuando somos artistas eh o cuando somos creadores, lo que acabas de decir, nos cuesta reconocer nuestra nuestra presencia, nuestro camino. Y a mí me gusta siempre a los invitados que traigo a este a este podcast me gusta llevarlos hacia su origen para que recuerden lo que son, ¿no?
Entonces, tú eres de Cabimas y me encantaría preguntarte cómo fue tu contacto con el arte en la niñez, porque yo tuve una infancia cabimera, así que quiero saber cómo fue la tuya, eh, qué cosas te generaban curiosidad en una ciudad como Cabimas, rodeada de ese lago, rodeada de prejuicios también, pero rodeada de cosas maravillosas del del Caribe y de la costa. Así que, por favor, Dania, cuéntame. Bueno, este, mi niñez es particular. Yo soy de Cabimas. Yo nací aquí, pero mis padres son migraron del sur del lago, de pueblitos como el Bate y el San Juan, de ahí son mis papás. Y
este por el boom petrolero la vaina, mi papá comenzó a trabajar en Pedevesa y eso lo invitó a mudarse aquí. Yo soy de aquí y para mí, para Dania, niña Dania, era interesante descubrir como este lugar era mío nada más. Este, o sea, me pertenecía a mí. Yo tenía que ir a curiosear, este, conocerlo porque era como desconocido. Mis papás no me hablaban de él de este lugar como si ellos los conocieran porque no lo conocían. Ellos eran migrantes aquí, pero yo era bastante curiosa. Eh, el mundo, la niñez aquí en Cabimas era interesante. En mi escuela impartían mucho arte, se bailaba gaita, queríamos bailar tambor, yo bailaba tambores de niña y la escuela este como que me motivaba bastante también. Yo no quería faltar nunca al colegio porque era muy divertido. Era una escuela de Pedevesa y era superinesante.
Siempre estaba sucediendo algo, habían niños cantando, tocando instrumentos, era muy nutrido culturalmente y me gustaba demasiado. Me gustaba. Aprendí mucho ahí, simplemente convergiendo con la niñez y con los niños aprendiendo, era super nutritivo.
Eh, en mi casa, en mi casa era igual porque somos una familia, mamá y papá y tengo seis hermanos, pero éramos como siete niños y entonces era bastante creativo la niñez era bastante creativo. teníamos espacio para jugar, teníamos tiempo y este una de las técnicas de mi mamá era, jueguen, hagan cosas porque que más van a hacer, tienen que crear y divertirse y no sé, creamos bastantes espacios, cantábamos, bailábamos, interpretábamos, dibujábamos, jugábamos a aprender, jugábamos a investigar, jugábamos a todo, pues a curiosear, éramos niños y era bastante divertido también.
Y además vivo frente a una cancha deportiva y también estaba el deporte implícito en todas esas actividades que hacíamos. nos hacíamos de todo. Yo hice voleibol, atletismo, ya chama hacía rugby hasta más grande y no sé, estaba como siempre activa, era una carajita hiperactiva, siempre quería saber algo, siempre quería hacer algo diferente, no sé, era muy activa y así fui bastante hasta ya chama. Este, [risas] así era la niñez. Sí, recuerdo mucha cultura. Siento que Cabimas cuando la fui descubriendo ya joven, que tenía como más acceso a salir y a compartir con amigos de Cabimas. Yo digo que Cabimas es de los lugares más artísticos que conozco. La gente sonas naturales, son todos creativos, muy Así es la gente de Caimes, me parece. De hecho, ahorita hay una movida bastante artística.
Hay muchos artistas moralistas y están pintando las calles y como la la comida del día, ser creativos, hacer poesía, sacar un cuadro, una vaina, son todos poéticos. Me encanta. ¿Sabes que eso me conecta muchísimo con
mi propia infancia, no? Porque cabimas, como dices tú, es un no sé si es la magia del lago lo que lo que hace que el cabimero sea tan artístico y tan tan cultural. Al igual que tú, yo siento que que tuve la oportunidad de de compartir probablemente una infancia con otros niños también que tenían como esta intuición creativa, porque ahorita que ya soy una mujer adulta, que convivo con creativos de de muchos países, he hecho muchas, he hecho carrera, he hecho vida fuera de Venezuela por las circunstancias que que ya conocemos, me doy cuenta que ha sido un privilegio crecer en un pueblo y crecer en un pueblo siento que te da como esta magia de poder desarrollar la creatividad y desarrollar las cosas que te generan curiosidad en cualquier circunstancia.
Entonces, no sé si tú que ya estás yendo a Caracas, tiene contacto con otros artistas de otras áreas, ¿cómo sientes que queda esa huella cabimera en ti para poder seguir desarrollando tu arte que has escogido pues ser moralista y artesana, ¿no? Bueno, está bastante conectado a reconocer que eh aquí es donde encuentro mi identidad. Aquí es lo que aquí es donde me veo inspirada también, que no sé, me inspira un mechurrio echando fuego, un balancín o la costa negra o el petróleo, no sé.
Aquí siento que hay mucho de donde jurunguearme a mí misma. He estado en Caracas, también estuve en Medellín y también como en diferentes lugares de de Colombia. Y estando en en Colombia, querer conectar con ese ese esa fuente de inspiración de mi identidad, lo que soy, tal, me hizo volver con esa intención de tengo que agarrar todo esto que soy y darle valor hasta que sea maravilloso. O sea, tengo que pulir esta piedra de petróleo enorme que está encima de mí o bajo de mí, lo que sea, y construir algo lindo con eso. Por eso como lo siento así como la fuente de inspiración, de búsqueda, así es que lo veo.
pues como que aquí puedo llegar a un punto de concentración y indagar en todo eso que soy para luego salir y compartirlo, porque también me inspira eso, o sea, estar aquí es como introspectivo, estar bastante adentro de mí misma, ser contemplativa, tener bastante silencio y espacio de de observar, porque caímos bastanteilo también, entonces es como se presta para eso y y también me motiva salir y a querer compartir eso.
Entonces, como me gusta mucho porque es como, no sé, es productivo, pues me sirve, me sirve ir y volver, me gusta también. Sí, yo vivo en vivo en esa añoranza, ¿no? De de querer acostarme en el chinchorro de mi abuela debajo de la mata de mango a pensar y ahí se me ocurren las mejores ideas. Así que creo que no hay nada como eso siendo cabimero, ¿no? [risas] Sí. Y y es un privilegio también poder volver a casa donde sí nacimosimosos mientras esté es un privilegio poder volver y bueno, muchos no pueden volver. Yo lo veo clara de que estar aquí un ratico en tu casa donde naciste y sentir sentirlo es un privilegio. Sí, sí. Bueno, somos afortunadas. En cualquier caso, antes de que comenzáramos el el episodio, mientras nos saludábamos, me hablabas un poquito de cómo fue como este camino para poder convertirte en la dania que eres hoy, ¿no?
Que a veces cuando somos personas afro está muy ligada a todo lo que decías ahorita, tu identidad. ¿Qué te qué qué camino tomaste para poder transitar esta vida artística? Porque a veces la gente piensa que para ser un artista tienes que, no sé, estudiar, prepararte, que seguramente a nivel de técnica sí habrá algo ahí, pero yo creo que el arte tiene mucho de intuición y tiene mucho de lo que uno lleva por
dentro, que es como una dinámica, una explosión que necesita salir de alguna forma. En tu caso, ¿cómo fue? ¿Cómo fue ese origen y cómo caminaste y transitaste para poder llegar a ser la Dania de hoy? Eh, bueno, esa Daniel, como te comenté de esa Daniel niña, que era bastante curiosa, cuando quería aprender de algo, iba y averiguaba hasta que, okay, esto es así o esto se ve así o descubría algo. E así me pasó con mi identidad.
Te dije que cuando afecte el pelo desde que tengo la primera vez que me pusieron trenzas con extensiones, tenía 4 años y eso fue, oh my god, un momento canónico en mi vida porque yo salí como tenía afrito así chiquito y luego salí al camp, ah un montón de trenzas y la gente me los niños me querían tocar el pelo y estaban asombrados y yo, «No me toque mi pelo», [risas] no sé fue como característico y cuando fui creciendo ya era ya estaba joven y era te tenéis que aprovechar el pelo porque estáis peluda. Y toda una situación compromiso con respecto a la imagen a través del pelo, que mi pelo era afro y me decían que estaba feo, que era malo, que era que como era naturalmente estaba mal. En toda la el colegio, creo, me planchaban el pelo. Tardaba 4 horas planchándome el
pelo cada semana porque tenía que ir con el pelo planchado, perfecta, como las demás niñas están, pues, pelo y cuando salí del del liceo fue, no aguanto más, no quiero plancharme el pelo más nunca, o sea, estoy cansada de plancharme el pelo. Ahora quiero ser yo que sea ese pelo como es y no me importa nada. O sea, apenas salí del del liceo, yo estaba pensando ya no me voy a planchar el pelo, ya no tengo que jugar a a estar peinadita. Y me rapé el pelo, o sea, saliendo del liceo, me corté un pedazo para acortar el tiempo de cuidado, ¿sabes? Como eran 4 horas planchando pelo, estaba como, necesito hacer algo con esto. Y me dejé y dejé de plancharme pelo. Comenzó la transición, fui como que, okay, ya comencé a a querer conectar con la naturaleza de Dania, que es como yo quiero estar y ser feliz y crear desde ahí.
O sea, yo quería poder estar tranquila con mi conmigo físicamente para seguir curioseando muchas cosas que me dan curiosidad pintar. Yo pintaba desde que no sé, tenía uso y razón. Yo dibujaba diario, hacía un dibujo y además bailaba y cantaba 100 mil cosas más, pero siempre dibujaba. Y cuando ya estoy, tengo 18
años y es comoértale Dania, ¿a qué se puede dedicar Dani que le guste tanto? Que se que se le dé y en mi búsqueda porque como que claro, yo dibujo todos los días, eso se me da naturalmente. Por ahí a lo mejor es y puedo encontrar cosas. y fui atrás de eso. Vi un curso con un maestro increíble, Alexis Ochoa. Eh, era un curso de dibujo y pintura, pero el maestro me enseñó a cómo este a seguir indagando en esa en esa exploración visual de mí misma. me invitó a dibujarme, me invitó a crear un discurso visual, como por eso estaba como que ahy quiero crear mi imagen visual, mis patrones, mis colores, mi personaje. Eh, naturalmente se basó en mí misma. La gente decía, «¿Se soy vos?» Y yo era como que puede ser, sí, pero es un personaje que yo estoy creando, pero sí está basado en mí porque lo estoy haciendo yo.
Y fui creando como una un una cosmovisión de en mi arte, ya tenía un personaje, un entorno, todo relacionado a de donde vengo, sobre todo, ¿sabes? Como mi intención era armar esa historia de Dania, de dónde
viene, darle valor a eso, quién era. Este, comencé a pintarle el asfarro de una manera imponente en todas las obras como que sí, esto está presente en mí, esto soy yo y la gente se imagina cosas y me encanta y a la final es como un un statement de esto soy yo y tiene valor. Esto es lo más preciado. Esto me da mi identidad, eh, por eso lo afro con las estrellitas, que es el universo entero. Sí. Y los colores tienen que ver con con esa energía de fuego, de sol, de de búsqueda en sí mismo, en mí misma, de quién soy, cuál es mi fuente de energía, cuál qué es lo que me llena, qué está presente en ese esa capacidad de autorreconocer lo que realmente somos y darle valor. Así yo soy juego y soy activa y me encanta bailar y me expreso así la práctica de darle valor. También creo que la responsabilidad de construirme me motivó a a crear esta daña que está aquí ahora también.
Sí, sí, la responsabilidad gracias a que no sé, fui mamá joven a los 19 años, casi 20, eso fue un empujón a eso que sos vos que estáis construyendo, ahora tenéis que darle con todo, mamita, con más este seriedad posible. fue como me cambió el switch, ya si yo soy arte y tal y soy esta, yo soy arte y yo me expreso así y yo estoy dando mensaje, lo estoy creando y yo genero un impacto socialmente. Fue como agarré toda esa dan y me puse seria y desde ahí fluyó eternamente el arte, pues de verdad, o sea, poniendo la intención fluyó demasiado. Me invitaban a pintar cabas, la pinté un montón. la gente donde iba me veían, sabían que yo era, que lo había pintado yo, que había un artista por ahí, ¿sabes? Era superinesante poder ver este pintar mi ciudad. Era como si pinto cabimas, la gente me va a ver, la gente va a conectar con lo que soy y así era.
La gente me ve y dice, «Es un artista de Cabimas.»
[risas] [grito ahogado] Claro, además que hay mucho de resignificación ahí también, ¿no? desde desde el arte, no solo tu resignificación como como mujer afro y con todo este proceso que te llevó a a entender la forma en la que querías conectar con tu propia visión artística, sino también, no sé, yo me yo soy seguramente soy mucho más mayor que tú, pero tener 19 años y ser una o 15 años, ser una chamita que que de repente vaya por la calle de su pueblo donde probablemente esta presencia afro está en todos lados, pero visualmente quizás no teníamos esta representación. y verme reflejada, porque para los que nos están escuchando en el episodio de hoy, Dania es moralista y especialmente pinta mujeres o por lo menos todo lo que tiene que ver con con esa raíz afro se ve estéticamente impresa dentro de la obra que hace y eso es maravilloso.
Estás haciendo de cierta manera con tu obra y con tu visión y con tu propia introspección una revolución dentro de un pequeño espacio que va a concebir más danneas y ojalá algunas de Niris también. Espero sí, sí. Eh, es una revolución reconocerse y decir esto tiene valor que yo sea de un pueblo, que yo baile tambor, que yo sea esto tiene un valor este socialmente. Yo soy importante, somos importantes. Actualmente, yo salgo
con mi afro y la gente es como que, «Wow, nunca he visto un afro.» Bueno, señor, se lo presento. Valóenlo, ámelo. [risas] Hay sigue muchas mujeres planchándose el pelo, tratando de encajar en en un bienestar ficticio y sigue siendo revolucionario incluso de andar con el afro aquí 2024, noviembre, no sé qué fecha es. sigue siendo de revolución salir con el especialmente ahora es revolucionario, hay que darle más lugar no solamente a nuestro aspecto físico, sino también a nuestra voz, nuestra visión, por lo menos en en mi libro yo lo traté de retratar en los personajes, son todos casi todos son personajes afro, ¿no? Y si me está escuchando alguna artista, algún artista que quiera conectar con eso, es una linda forma también de darle espacio a esa visión. Hay un episodio que hice en alguna oportunidad de creadores que hablaba de como de la luz y del color.
En tu caso, ¿cómo describirías los colores del Caribe?
Bueno, mi perspectiva de Afrocaribe es cabimera totalmente. Aquí los colores sonadores, es brillante, es caliente. Este, siento que pinto con que mis colores están inspirados en esta luz del del Zulia, de Cabima, sobre todo es s super brillante y también esa luz que transmite el Caribe desde aquí, desde el Zulia, que es una cosa particular e porque somos un lago, comemos pescado, comemos plátano, este, no Se bailamos tambor también a nuestra manera y como podemos seguimos sintiendo como el Caribe. Siento que mis colores son así como estos. Total.
¿Sabes que yo cuando viajé por primera vez al al Zulia después de tener un rato fuera y regresé, recuerdo que tuve, no sé por qué impresa la imagen en mi mente durante mucho tiempo de que todo era naranja, o sea, yo no lo percibía cuando cuando estaba allá ni el atardecer que se ve cuando cruzas el puente sobre el lago, que es como una cosa dorada que yo he visto muchos atardeceres del mundo y ese esto suena un cliché, pero realmente es un color muy particular, es como un espejismo del lago y yo vi tus obras y y lo pude conectar, o sea, ni siquiera sabía
todavía que eras del Zulia y lo vi y me recordó a a esa imagen que tengo, ¿no? Entonces, creo que ahí es donde se da como esto que tú dices de que te concentras en los fundamentos del color y la luz y magnificar lo básico y aunque puede ser muy simple, se ve esa magnificencia de de tu origen. Ahorita estoy en el punto de los tambores y volver a la tradición como ese jurungueo de identidad también y la festividad. Eh, también somos así y aquí podemos estar de fiesta todo el año. Es como una una relajación total que es permanente. Eso me llamó mucho la atención. Nosotros podemos estar de fiesta en fiesta, de días feriados tras días feriados y eso nos construye el alcohol, las ganas de de bailar, curar.
Estamos bastante calientes, pasionales y siempre ahí va a haber un mañana y vamos a resolver mañana, no importa, pero ya estamos aquí, nos besamos y sentimos la el calor y siento que he querido plasmar esa esa darle valor a eso porque la gente es como que no, nosotros solo el trabajo, la familia, todo es importante, pero si este pasamos bastante rato queriendo celebrar la vida, queriendo bailar,
udar y recostarnos. Y últimamente siento que estas tradiciones, reconectar luego de una temporada de partida donde todos estábamos yendo, las tradiciones estaban como standby, estaban como apagadas, volvimos a reconectar con las tradiciones y fue como sí, esto es lo que nos hace sentir vivos. volimos a a encontrar vida y esta este año que y el pasado siento que conectamos mucho con volver a casa. Mucha gente volvía, mucha gente estaba reconectando con su identidad a través de estos encuentros y muchos buscaban ir. Sí, quiero ir a al San Juan de Chuao, de quiero ir a Choroní, quiero ir a a los diablos, quiero conocer esto que nos hace venezolano, quiero ir al catatumbo, quiero ir al salto ángel, quiero conectar con todo esto que nos que nos caracteriza como venezolanos. Ahí encontramos un montón de nosotros.
Ahí podemos buscar nuestras tradiciones, en lo que estamos acostumbrados, en lo que queremos cocinar, en lo que queremos bailar, en lo que escuchamos. Eh, darle reconocimiento a todo eso. Creo que nunca va a dejar de ser la tarea, pues, o sea, si seamos artistas dentro de 1000 años vamos a tener que indagar en esto. Sí. Y además que es como un clamor ese
regreso hacia hacia el origen, porque esto puede ser una reflexión interesante para los creadores que nos escuchan y es que no sé si si tú estarás quizás en ese mismo en ese mismo discurso o por lo menos lo has percibido, pero por lo menos yo que estoy en otra área eh aunque soy escritora, pues he hecho muchas cosas en el área publicitaria y está este discurso siempre de pensar demasiado en el futuro. Estamos en el discurso de la inteligencia artificial, se viene el futuro, tenemos la mente todo el tiempo puesta en en esto que se viene, que no sabemos realmente qué es. Y esto que tú estás diciendo de de esa naturaleza del del cabimero que es vivir el presente con el gozo. Y yo creo que el arte tiene que estar muy conectada a al disfrute, al gozo.
Estamos demasiado metidos como en esta visión de quizás castigarnos y finalmente el artista es un transmisor de ese espíritu y de esa humanidad que nos que nos conecta realmente con algo que nos hace sentir nutridos. Entonces, me parece una reflexión muy linda. Veía algo en tu en tu obra y en lo que haces y es que hay como una conexión hermosa, no solamente contigo como mujer y con las mujeres en general y las mujeres afro y el tambor, sino también con la niñez. Hay un video en tu en tu Instagram donde estás pintando un mural y están unas niñitas que intuitivamente se acercan a ti. ¿Qué conexión quizás eh tiene la niña
interior en tu trabajo hoy? Eh, la niña interior es la responsable de todo esto que soy ahora. O sea, si literalmente lo que soy ahora es por gracias a la niña interior, a la niña interior que gracias a mi entorno, a mi familia le permitieron ser, le apoyaron, le acompañaron, le dijeron, «Claro que podéis, claro que sí.» Eh, conecto con estas niñas hermosas que se acercan, son atrevidas y no les importa equivocarse y si no saben aprenden todo. Conecto con ella como pero claro son bienvenidas a a esto que somos porque somos lo mismo. Somos dos niñitas queriendo pintar y ninguna sabe.
Pero lo vamos a hacer y lo vamos a disfrutar porque esa esa es mi intención que yo pinto porque lo disfruto, yo pinto porque me me me este me hundo en la en la actividad y y me encuentro también. Y si se acercan se acercan con esa curiosidad, son bienvenidas. Aquí es el lugar perfecto para curiosearnos, para atrevernos, para cagarla. Es un reconocimiento a y una impulso a mi niña interior cada vez que me encuentro con niños, que es lo más es lo que más sucede. Yo saco unas brochas y un pot de pintura y se va a acercar un niño y es hermoso. Es hermoso el querer expresarnos. Es natural. Somos nosotros queriendo decir mamá, papá, agua. Es natural, natural querer curiosidad en el arte.
Es orgánico esa necesidad, ¿no? De de comunicar. Y qué lindo que tú desde tu arte le des cabida y permitas que esto pase. Hay algo que me genera curiosidad porque tú decías que pintabas todos los días, me imagino que no sé, e en cuadernos hay como toda esta sensación análoga en en todo lo que cuentas. Pero, ¿por qué escogiste ser muralista? O sea, ¿cómo llegó el tema de de hacer murales? ¿Tenías algún referente venezolano? Porque yo no solo zapata realmente, pero en en mi cabeza quizás no tengo tantos referentes. Entonces, sería interesante por conocer por qué Murales y y no sé quién te inspiró. Bueno, este, mi hermano, tengo un solo hermano, hombre, somos seis mujeres, eh, y me veía bastante reflejada en él y quería hacer todo lo que él hacía. Entonces, él era chido, era joven, hacía escuchaba rap cultura del hip hop está el graffiti y tenía libros de graffiti.
Yo veía el arte del graffiti en las paredes y me parecía increíble. No sabía leer nada de lo que decía, pero veía los colores y el arte dentro de las letras y era como, «Wow, qué lindo.» Y me despertó. la curiosidad por ese mundo del graffiti, que sentía una conexión, ¿sabes? como
sentí una conexión por los colores y la actividad de salir a pintar una pared, más no por querer hacer letras, o sea, no quería como que hacer graffiti, sino me gustaba mucho la acción y eso me llevó al muralismo porque era como que, ah, lo que yo quiero es pintar murales, no hacer graffitis digital yales, [risas] quiero estar tranquila con una pared y bailar y echarle color y ensuciarme. Me descubrí ahí y cuando comencé el curso de arte que vi con mi profesor, que te dije, lo primero que me invitaron fue a pintar una pared y lo segundo y lo tercero y lo cuarto y lo quinto y lo sexto, o sea, comencé pintando murales y me enamoré de pintar paredes porque era una era una coreografía. Yo podía bailar, podía cantar, podía pintar en ese en esa actividad. Entonces era como mi mundo perfecto está aquí. Disfruto mucho pintando murales y es bastante libre.
Pues en el muralismo no busco ser perfecta, no busco un perfeccionismo técnico, sino busco compartir un mensaje, busco divertirme, busco descubrir soluciones ante una pared, ante una situación también, porque este se involucra el entorno bastante. La gente opina, la gente comenta, la gente quiere pintar, la gente quiere
participar. Es una interacción supernutritiva porque me conecta sí o sí me conecta con el entorno y la información. He tenido experiencias donde viajo con la información que me comparte un lugar y conecto demasiado con eso. Qué qué fascinación. Eh, me gustaría saber anécdotas, no sé, de cómo te relacionas como con las comunidades donde llegas para pintar, porque no sé, me me traslado y pienso, no sé, si alguien llegara a mi cuadra y hay una pared allí y empieza a pintar, hay como lo que tú has dicho durante todo el episodio, que es esta curiosidad, no solamente de niños, sino no sé si tienes anécdotas de de cómo se comporta la gente de ese espacio, si llegan adultos, preguntan, si quieren participar de alguna forma, porque siento que tiene que haber ahí eh como un involucramiento en tu propio proceso creativo en lo colectivo y eso me parece superriico también.
La última experiencia que tuve fue hermosísima, fue enchufa, que es como yo soy de este lado y la otra costa de Venezuela que está por allá, Barlovento, Chupa toda sana, la sabana, Caruao. Ah, eh, conecté demasiado con la cultura. Siento que es similar, obviamente, eh, y cuando la gente me vio pintando el mural, sintieron como si fuese yo de chupa se sintieron s super conectados y
los señores llegaban y y me decían como que qué fino que viene alguien que es de nosotros y pinta un mural de nosotros que me decían, «Gracias por pintarnos, gracias por por pintar nuestra música.» Sí, decían ese ese fulanito, el que está tocando el tambor, ¿no? Que él es este. O sea, se vieron a ellos mismo. Eso me encantó, de verdad. Esa ha sido mis experiencias de mis experiencias favoritas porque sentía que sí los estaba pintando. Yo me estaba pintando a mí, los estaba pintando a ellos en ese lugar que es nuestro. fue demasiado idóneo, no sé, eh, como que algo que quería lograr durante todo este tiempo de de pintar esta cultura en estos lugares que donde nace esta cultura y ahorita es, o sea, el impacto que ha tenido a lo que somos ahora Venezuela contundente y es muy lindo y y sí que la gente diga que se ve se ven a ellos ahí en los burados. Me parece el punto donde quiero llegar.
Claro. Además que es representación pura y dura en un país que evidentemente se siente, no sé si la palabra sea perdido, porque no me gusta pensar así. Creo que ahorita estamos en una revolución artística dentro y fuera de Venezuela, porque la gente que está dentro de Venezuela, que voluntariamente o porque no se pudieron ir en algún punto, están haciendo con su arte una cosa maravillosa que es que los que estamos afuera podamos ver hacia allá y mantenerlos conectados. Y yo creo que eso es una bendición quizás de de este entorno tan duro que podamos estar viviendo desde hace algún tiempo.
Así que yo creo que esa representación cobra mucho más sentido, porque si bien está esta revolución, es importante sostener esta visión, darle espacio y creo que para ti como artista me parece muy especial tener la oportunidad de no solamente tener tu proceso individual interno, sino que hay un colectivo también cuando estás pintando la obra.
Pero, ¿qué cosas han pasado después que has hecho la obra? eh la comunidad de alguna forma te contacta o por lo menos estuve viendo en tus redes cómo la gente se conecta contigo, tienes mucha gente que te que te escribe y creo que eso es muy lindo porque es muy auténtico, eh, es muy tú. ¿Qué pasa después que has hecho estos murales? ¿Qué anécdotas tienes por allí sobre eso? Me encanta, me encanta que puedo volver y siento que Ramón, saludos a todos como si estuviese en casa. Ese es el regalo y la consecuencia de de involucrarme, porque también puedo pintar que no me vean, puedo no responder, no puedo no interactuar, puedo no ser receptiva con la gente, pero yo también soy como esa gente. Yo también soy salida, soy metida. Ay, estén pintando, ¿qué es eso?
A la yo también quiero pintar. ¿Y por qué estoy pintando esto? Soy un yo soy así, yo me reconozco así y y me llegan viejitos y quieres un trago de lo que sea y yo, ay, claro, señor, no importa. O sea, como yo también soy jocosa, como la gente de la costa. Soy así y y me amo, amigas de todo y llego y los abrazo, no sé, siento que creo un vínculo muy lindo y me da oportunidad de volver a esos lugares y sentirme, seguir sintiéndome en casa. Eh, la experiencia es increíble porque crea ese, crea un vínculo. La gente me dice que yo soy de chupa, yo soy de ese lugar donde dejé mi huella, estoy ahí permanente y me ven y se acuerdan del suceso. Y es como es mucho más lindo del dibujo en la pared, eh, el vínculo que se crea.
ellos conmigo y yo con ellos y ellos con el arte y con la experiencia, no solo conmigo, sino como vino un artista y pintó, nos pintó a nosotros, nos reconoce, nos valora, nos ve, nos da proyección. esto que se crea después, que es la consecuencia, ese vínculo con todo lo que fue y lo que puede ser y la oportunidad de de volver y tocar las puertas y también conocer el lugar,
todo un privilegio poder conectar con esa cultura y tengo ganas de seguir yendo a todos los pueblitos posteros, pintar cerca de la playa. Siento que ese camino, esa trayectoria que hice por mí sería físicamente sería ir por esos lugares y decir, «Esto es lo que somos. Me reconozco, estoy aquí, es aquí es hoy y yo estoy aquí reconociendo de dónde vengo y lo que soy y todo lo que pasamos y esto tiene un valor y me hace así de hermoso como este mural y como yo y todo esto. Pues además que hay mucho ahí de Sí, sí, siento que este episodio se se va a definir con la palabra revolución de de poder darle a la gente ese reconocimiento, esa representación, esa experiencia. También me causa mucha curiosidad, Dania, ¿qué música escuchas?
O sea, que ¿qué cosas te inspiran hoy? Por ejemplo, hablaste del rap. Es tienes algún proceso cuando estás imaginando, boceteando, supongo, pensando que vas a a pintar en ese mural o cómo nace una obra para ti, es espontáneo. ¿Qué música escuchas mientras lo estás pensando? ¿Cómo pasa ya antes de de ir a a pintar? Ah, escucho mucha música muy variada. Escuchaba mucho rap, mucho rap venezolano cuando comencé a a pintar. Mucho rap venezolano también en esta acción de reconocer lo que somos ahorita, que estamos compartiendo ahora, qué es lo que qué es la cuál es la música que está haciendo el venezolano, que y lo más cercano con lo que me identificaba era el rap. Eh, es uno de los mejores rap de mundo, el rap venezolano. Eh, y ahora estoy conectando también con tengo panas que hacen música eh, con tambores, electrotambores.
Estoy escuchando mucho el disco de Andrés Belloso que se llama Electrotores. Ay, amo, amo esa música. es como la epifanía de mi chamba, pues como que actualmente indagar en lo que somos y en nuestras tradiciones y y compartirlo ahorita me parece s super el resultado
de esa búsqueda, ¿sabes? De esa búsqueda de identidad, quiénes somos y es lo que estamos haciendo en lo que estamos enfocados. Y esa música ahorita me inspira muchísimo. Y como estoy pintando tambores, pongo dos tambores, pongo música, pongo estoy curioseando con los tambores de las los diferentes sonidos de la costa, el plá, maaco, no sé, cánticas, descubriendo ese mundo. Y también escucho la música que suena actualmente, los mainstream, me ayuda a ver así como qué somos ahorita, qué estamos diciéndonos. Eh, Shakira, me encanta, no lo sé. La música que estamos haciendo ahorita en Venezuela, raguana, que es bastante chill, se parece.
Escucho bastante raguana. Le da sonido a eso, a esa a ese Caribe también que en el que me veo. Voy a la playa, escucho, no sé, hay calor, pongo Raguayana y ay sí chill. Aquí es el lugar perfecto para escuchar Raguayana. Me gusta mucho honrar eso, este, la música venezolana, lo que suena ahorita descubrir gracias a Dios encontré estos panas que hacen música con tambores. Es lo mejor, es lo mejor, lo mejor lo mejor, lo más rico, lo más sabroso. Disfruto mucho. [risas] Todos tenemos guilty pleasures allí, musicales y no musicales, así que te comprendo absolutamente. Mira, Dania, y hablando de los proyectos, ¿cómo llegaste, ya que mencionaste a Raguayana para entrar en este punto? ¿Cómo llegaste a a participar dentro de el video de de ViniKini Raguayana? ¿Tiene para mí tiene coherencia contigo y con tu faceta de modelo?
Porque lo acabas de decir, la música y ellos también te conectan con la venezolanidad. Yo te vi ahí y grité, «¡Ah, qué hermosa.» Entonces, ¿cómo pasó eso? ¿Cómo te contactan? ¿Cómo ocurrió? Bueno, yo la verdad tu raguayana porque han hecho la labor de conectar con el venezolanismo actual y ay, han hecho su labor eh
cultural de indagar en lo que somos ahora. Me gusta, lo respeto mucho. Eh, conectamos por eso mismo, por vernos interactuar en estos espacios en los que podíamos converger eh o panas en común también literal los carajos o una de las productoras que es pana Isabel me vio y es como que vamos a hacer un video donde necesitamos a 10 carajos como vos, así que vos como vos como vos. Y era ya yo sabía que yo iba a estar, eh, y sí era como que no, este, necesitamos que seáis vos aquí en este video, que bailéis, que jodáis, que seáis vos. Y ya había trabajado con Isabel María, que es una de las productoras de Raguayana en una producción de fotos de modelaje. Y sí, fue así. Estábamos convergiendo en lugares caraqueños, eventos caraqueños y es como que vamos a hacer un video y vamos a necesitar mujeres como vos. Y yo, bueno, chévere, perfecto, ahí estoy.
También salgo en el video de Game Over, pero también estoy en los videos de Mari la carajita porque uno se llama Malandra, eh, y [risas] el otro también es como Peneca, que la canción se llama Yo soy artista, no tu mamá. Y es buenísimo también Mar Mari la carajita también conectó con Conchale. Necesito
una caraja así como Dania para que interprete a un personaje así como Dania. Como sí, literalmente esas chambas de de modelaje y de de personaje de interpretar ha sido porque quieren que interprete a una mujer como yo, porque no soy una modelo estándar, no porque tengo tatuajes y tengo estrías en la barriga y no lo sé, no soy una modelo para cualquier situación modelística, pero para interpretar personajes cooles puede ser que sí. [risas] En todo caso, no normativa, pero igual eres una modelo y una representación muy bella de la mujer venezolana. Y hablando de Caracas, te quería preguntar, Dania, sobre la feria Iberoamericana de Arte, que estuviste entre 36 artistas visuales venezolanos.
Esto me llenó de orgullo y me pareció muy lindo, además que esa feria, en esa en esa exposición titulada Neo contontemporánea, rupturas y filiaciones, estuviste ahí en el salón Jóvenes confía en la vi4a edición. ¿Cómo fue esa experiencia? Por favor, cuéntame quiénes eran esos artistas, cómo participaste, cómo llegaste ahí y por cierto, felicitaciones por eso, porque me parece lindísimo. Bueno, una revolución total. Imagínate que tengo una caraja que no estudió en, no sé, en cualquier escuela de arte, que
no es hija de nadie, de del medio, no no sé, no crecí en ese medio. Para mí ese medio del arte lo estoy descubriendo ahora porque yo hago arte y conectar con esto, estas situaciones de exponer en galería, eh la genero gracias a que yo comparto mi discurso, yo comparto lo que yo soy. Este, conecté con galerías exponiendo mi arte, eh mis chamba, mi mis proyectos que me llenan, ¿sabes? como que yo expuse eh mis obras de el disco de Andrés y de ahí me conectaron galerías para trabajar conmigo gracias a a esas chamba que pinté tambores de la costa.
Es una obra grandísima también por mis propios medios. eh y conectar con este mundo de expositivos caraqueños a través de eso para mí es revolucionario, ha sido una revolución porque eso se abrió caminos eso por sí mismo, pues y la gente quería que yo compartiera eso, que yo expusiera eso en la feria, ¿eh? Y bueno, compartí un mural, compartí un mural, compartí un chimbangle, un tambor de chimbangle que intervine y unos maracas que estaba haciendo. Fue idóneo porque los artistas se preparan para para participar en esto todo el año.
hacer sus proyectos arrechísimos, vergación de artistas, artistas arrechísimos, pero lo mío fue como bastante orgánico, pues, y también ni como dice como bastante inocente porque me llamaron para decirme que si podía participar y yo, bueno, yo puedo participar con esto que estoy haciendo ahora porque no estoy no sé con qué puedo con qué puedo compartir nada más puedo tengo esto y eso fue lo que hice y la verdad fue ver la interacción de mi
obra con la de los temas artistas para mí fue un éxito total, o sea, como verme ahí y ver que lo que yo comparto es mi curiosidad de lo que soy a través de de estas celebraciones, de estas fiestas del Pernos. ¿sabes? Lo mío no era tan crítico desde lo mío era más de apreciación de lo que somos tan simple, ¿sabes? Para mí era como que lo mío es tan ingenuo, tan simple, tan básico, eh, que no sé, me parecía super profundo la final. Quiero compartir eso, apreciación de lo que somos. Esa es mi intención con el arte, además de ver, apreciar lo que soy. Y bueno, para mí fue la palabra fue revolucionario total llegar hasta ahí y compartir esto tan simple, que soy yo, que es la cultura, de dónde soy. Me pareció muchísimo, de verdad poder compartir ahí alrededor de 30 y tantos artistas que tienen una trayectoria rechísima que me invitaron.
Fue increíble para mí, para ellos también que me descubrieran y vieran que hay un artista que hace esto, que se expresa así, que le da sentido a esto y y reconoce eso de sí mismo y de nosotros.
Bien, bien que lo vieron bien, porque es parte de todo esto del mundo artístico actual. Hay hay mujeres, hay personas, hay artistas que hacen arte como yo. Eh, ¿qué le dirías quizás a una persona joven? Bueno, o un artista que te esté escuchando en este momento o alguien que quizás tenga como esa curiosidad, pero también hay como una distancia muy grande entre crear, crear para ti, crear en tu proceso, querer compartirlo, pero no hacerlo. Hay mucha gente que tiene como este miedo de no ser como se supone que debería ser un artista, no solamente desde eh lo que se hace, que es un poco lo que tú decías, ¿no? En esta en la FIA tú eras una artista que te consideraba simple y por eso eras profunda. Pero también dentro de tu construcción como artista, ¿qué le dirías a los jóvenes artistas que quieren mostrarse y que quieren simplemente construir su obra y construir su voz?
Bueno, que que jueguen a darle valor a cada cosa que hace, cada cosa, cada obra, cada pieza, cada acción artística que tenga, que creen que vayan a hacer, que jueguen a darle un supervalor para la práctica de valorización, porque eso
es todo lo que hay que hacer, que reconocer lo que estamos haciendo y darle valor, no querer satisfacer a alguien más, sino propiamente y darle valor a eso y bueno, buscar una manera de compartir eso que somos que es bastante íntimo porque nos cuesta compartirlo porque es íntimo nuestro proceso más íntimo. La gente no lo va a ver como lo veis vos y es tuyo ese arte es tuyo y es para vos. Así que lo disfruten, que se llenen eso, que que lo reconozcan como lo más valioso que han podido hacer en el presente, porque es eso, y que no dejen de crear por lo que ya fue, pues que sigan teniendo espacio para crear en su mente, sea lo que sea que haya sucedido.
en un momento de tuvo un reset, un break también de de la creación, es como que voy a tomarme un mes, dos meses para parar de crear porque necesito un detox de lo que son y darme un espacio a ver que como quedarme quieta para que llegue ese punto de ah quiero hacer esto. Ante también, ¿verdad? darse ese espacio de de quietud creativa para que vean nacer la obra siguiente. Eso es correcto. Hay que nutrirse, hay que parar y hay que nutrirse para volver a a comenzar. ¿Qué proyectos tienes ahorita, Dani? ¿Estás trabajando en una obra actualmente? ¿Qué ves para ti en el futuro más corto? ¿Qué estás haciendo? Ah, estoy conectando con una nueva Dania, entonces no tengo esa información. cero. [risas] Soy todo un espacio en blanco. Ahorita no les puedo decir qué viene porque yo no sé qué viene.
Seguramente viene mucho éxito, eh, mucho éxito, aunque no estés haciendo en este momento físicamente una obra. ¿Estás en el proceso? ¿Estás pensando? ¿Estás nutriéndote? ¿Estás parando? Sí, estoy haciendo obras. Estoy pintando sobre cabimas. Estoy en cabas y estoy pintando sobre cadas, unas cosas que quería pintar hace tiempo, pero está todo un espacio creativo en blanco
de de desconocimiento para darle espacio a lo nuevo. No sé que viene. [risas] Pues qué emoción. Yo quiero ver qué viene y sé que vamos a escuchar de ti durante mucho tiempo. Siento que te admiro mucho por lo que vienes haciendo y este este podcast tiene siempre una sección al final que se llama Drops creativos y la idea es que tú le des a la gente que escucha el podcast cinco cosas que te inspiren, cinco goticas creativas, tipo alguna canción, alguna comida, eh no sé, alguna película, un programa, un artista, lo que sea. Drops creativos.
Uno, eh, bailar, cantar duro, las canciones que me encanta cantar, barrer el patio, lavar los porotos y acomodar la casa. Eh, ahí es donde me inspiro a crear, a este darle orden a mi espacios y mover y cantar cuero y gritar y exagerar y soltar las emociones a través del canto y la y bailando también y este infalible y lavar los coroto es la meditación más recha que puedes hacer donde buscar inspiración. Sabémoslo, la barra en la casa, barra en el patio. Hay algo, hay algo tántrico, ¿no? En desconectarse, en hacer las cosas simples de la de la cotidianidad, como que hay mucha nutrición ahí también porque piensas sin necesidad de estar como eh superenfocado, sino que estás ahí en una actividad tranquila del día a día. Sí, ahí en esos momentos, en estos cotidianos están los detalles importantes que te construyen, lo que pensáis, lo que te dije en esos momentos. Sí, sí, sí.
Y también en esos momentos de de soltar, por eso el cantar.
Yo escucho música mainstream porque me encanta cantar, ¿sabes? como que puedo cantar loba de chaquira o lo que sea, no sé lo que está sonando ahorita de este capo lo que y como permitirme no ser tan tan estructurada en esa situación de que ay no, yo escucho música, la más importante, la más no, yo puedo escuchar una canción actual y liberar mis emociones y expresarme con eso tan mainstam, tan simple, tan actual. ¿Saben que puedo darle profundidad a eso gracias a la expresión? Wow, me encanta, Daniel, de verdad, muchísimas gracias por esta hora que nos regalaste en creadores, todo lo que compartiste. Siento que me conectó no solamente a mí como host de este espacio, sino también sé que a muchos artistas que que nos escuchan, muchos creadores, van a encontrar muchas coincidencias en en tu forma de sentir, de pensar, mucha vulnerabilidad también en todo lo que contaste.
por favor, despídete y casi casi ya cerrando el programa de hoy. Bueno, chao muchaches, besitos. Sigan haciendo lo que les hace feliz, lo que se llene, sigan curioseando en lo que quieran curiosear.
vayan y busquen y averigüen, intenten aprender lo que quieran aprender, que lo van a lograr, eh, y diviértanse, por favor, que es muy importante divertirse eso y que viva acá, por supuesto. Gracias de nuevo, Tania y quiero agradecerles a toda la comunidad de creadores que nos escuchan semana a semana con un nuevo episodio, un nuevo creador. Por favor, sigan el podcast, califíquenlo, me ayuda muchísimo a seguir creciéndolo. Envíenle este episodio a su amiga artista que esté bloqueado, que no sepa que tiene que ir a lavar los platos para poder desconectarse de todo ese ruido mental. Y nada, espero se siga sumando gente a creadores. Yo soy @denidalodenirisdasa y nos escuchamos en una nueva edición que bima cabima para que sepáis. Mua. Chaia. Ciao.
[música]
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